Cosme Vázquez /ASICh
A 13:48 horas de este vienes se observó en Tuxtla Gutiérrez el fenómeno del equinoccio, con el proyecto Reflejo de la Tierra del escultor Robertoni Gómez Morales.
Proyectado en una pared del edificio de la Escuela de Odontología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, con el apoyo de muros de concreto, espejos, pinturas y nylon de colores, se observó una imagen a semejanza del globo terráqueo.
En una muestra del arte y la ciencia el artista chiapaneco provocó expectación entre estudiantes y público en general que asistieron al acto, celebrado por la UNICACH en el marco del Año Nacional de la Astronomía. Conforme transcurría el tiempo las imágenes en partes se fueron juntando hasta asemejar el globo terráqueo que muestra el satélite, en tanto el astrofísico César Álvarez explicó que este fenómeno natural se explica en el momento en que la tierra cruza el plano de la eclíptica y el plano del ecuador celeste. Destacó que el equinoccio ocurre cuando se registra un acercamiento entre el sol y la tierra.
Destacó que el mensaje en este 2009, en el que se ha denominado Año Nacional de la Astronomía “se traduce en la necesidad de que los seres humanos seamos más observadores y comencemos a interesarnos en los fenómenos astronómicos”.
Recordó, en ese sentido, el que los griegos, en el Siglo III antes de cristo, descubrieran y precisarán el equinoccio, que se registra dos veces por año: en primavera y otoño.
En tanto, el poeta Ángel Luna Almarás, leyó de su autoría el poema Canto a la Tierra, en el que hace referencia sobre la tierra, el agua y el cosmos.
A su vez, el escultor Robertoni Gómez Morales explicó que año y medio tuvo de trabajo de investigación, a fin de encontrar el justo medio del tiempo en que suceden determinados cambios estacionales en el hemisferio norte y sur.
Sostuvo que su obra no es producto de la coincidencia del paso del sol, sino de algo preparado con saberes de la astronomía que ha ido adquiriendo con la lectura.
En tanto, enfático dijo no creer en lo que se dice que justo en el equinoccio es para el ser humano la oportunidad de cargarse de energía, porque eso ocurre todos los días.
Robertoni Gómez, originario del municipio de Villaflores, Chiapas, colocó tres esculturas con dos espejos cada uno, que dan la impresión de un libro abierto mirando al cielo; en cada espejo pintó una de las tres partes que dan forma a la proyección del globo terráqueo, lo cual se ve sólo dos veces al año, de ahí la importancia de esta obra denominada Reflejo de la Tierra. ASICh
