Cosme Vázquez /ASICh
Las autoridades correspondientes deben de revisar de fondo las condiciones en que vienen operando los centros de desarrollo infantil que en muchos casos han sido subrogadas y son de particulares, a fin de prevenir que no se vayan a dar hechos lamentables como el que han vivido en Hermosillo, Sonora, declaró la diputada Magdalena Torres Abarca.
Expuso que siendo subsecretaria de Educación en Chiapas, en su momento le tocó revisar las escuelas particulares y observar que presentaban irregularidades, lo que permitió no expedir los revoes, inclusive, por lo que considera que no hay todavía una supervisión de fondo.
Dijo que desde el 2003 a través del Instituto Mexicano del Seguro Social se inició la práctica de subrogar las guarderías bajo el argumento de que era más costeable, pero al parecer esto ha llevado a contubernios con los particulares y se ha contratado guarderías sin los mínimos requisitos.
Anotó que efectivamente las guarderías están adheridas a la Secretaría de Educación Pública, por lo cual no son bien supervisadas como lo fueran estando incorporadas a la Secretaría de Educación estatal.
Insistió que por esa razón en muchas ocasiones no autorizó revoes, ya que las instalaciones que presentan estaban inadecuadas, por lo que pidió ahora que las autoridades correspondientes revisar bien sobre todo aquellas que están en donde ha sido casa de particulares, bodegas, para evitar que se pongan en riesgo la vida de niños.
Anotó que habrá que ver aquellas que se han abierto al público a través de la Secretaría de Desarrollo Social con el objetivo de apoyar a las madres trabajadoras o que están en busca de empleo, ya que son casas habitación y algunos espacios que fueron acondicionados con las mínimas medidas de seguridad, como las que están en las colonias populares Las Granjas, Patria Nueva de Sabines y otras de Tuxtla Gutiérrez.
Toda guardería debe contar con planes de contingencia, donde se establezcan rutas de evacuación y cuenten equipos de emergencia, ya que algunas que están en servicio son atendidas por madres de familia que no han sido previamente capacitadas para actuar en caso de contingencias.
No dudó que siendo madre de familia se dé un buen trato a los niños en los Cendis, pero faltaría la otra parte de preparación para prevenir y actuar en momentos de riesgos.
Reveló que algunos de estos establecimientos operan con la autorización que consiguieron en la ciudad de México al habérsele negado el registro en la SE, por lo que estimó que hay mucho trabajo que hacer en este renglón. ASICh
