Capacitar en cuestión de residuos y remediación de sitios contaminados, en legislación y política ambiental es fundamental porque “la materia ambiental no tiene fronteras, tampoco el aire, ni el agua, ni el suelo; la gente es quien pone fronteras, pero las problemática de salud ambiental van muy ligadas con la salud pública”, afirmó la especialista en Política, Gestión y Derecho ambientales, Elisa Sedas Larios.
Agregó que los cambios tan bruscos de temperatura son resultado de la afectación al suelo por, entre otros factores, la carencia de programas de ordenamiento urbano y la escasez de planes de manejo sobre residuos, que ocasiona que éstos se vayan al suelo y al manto freático.
La especialista impartirá este fin de semana el módulo “Residuos y sitios contaminados”, del Diplomado en Gestión Ambiental que ofrece la Dirección General de Investigación y Posgrado, de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), a personal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Añadió que la realización de este diplomado es muestra del compromiso de la UNACH con la nueva cultura en materia ambiental que se está gestando en México a raíz de que se aprobó en 2004 la “Ley general para la prevención y gestión integral de los residuos”, que además de clasificar los residuos y establecer las competencias de atención, promueve la corresponsabilidad social en el sentido de que cada uno somos responsables del manejo de la basura que generamos.
La citada ley establece la clasificación de los residuos: sólidos urbanos, que son de competencia municipal; de manejo especial, de competencia estatal; y peligrosos, exclusivos de la federación. Con ella nuestro país se involucró en la temática de los contaminantes orgánicos persistentes.
En un principio, señala la consultora, esta ley generó controversia porque no estábamos preparados al interior de las entidades federativas, ni en los municipios, para atender la problemática del residuo.
Por eso, la aspirante al Doctorado en Ciencias Sociales con mención en Ciencia política en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso México), destacó la iniciativa de realizar el Diplomado en Gestión Ambiental, pues “se tiene que gestionar, en el sentido de capacitar y difundir la legislación, la política ambiental, y las técnicas para la remediación, la atención del residuo en general, ya sea sólido urbano, de manejo especial o peligroso”.
Cabe destacar que la legislación mexicana tuvo como base diversos convenios internacionales como el de Basilea, que establece normas destinadas a controlar a nivel internacional los movimientos transfronterizos y la eliminación de residuos peligrosos para la salud humana y el medio ambiente; así como el Convenio de Rotterdam, que promueve la responsabilidad compartida en el manejo de productos químicos peligrosos y contribuye a su utilización ambiental racional.
Al estar sustentado jurídicamente con el antecedente de normas europeas y contar en materia de residuos con una legislación, una política pública, un programa nacional de remediación de sitios contaminados aún cuando esté en proceso de aprobación, México se ha convertido en punta de lanza en América Latina, concluyó. ASICh
