En el marco del CLXII aniversario de la justa heroica de los Niños Héroes, Javier Álvarez Ramos, secretario de Educación de Chiapas, comentó que el 13 de septiembre de 1847 evoca uno de los más emotivos pasajes históricos de México: la defensa del Colegio Militar del Castillo de Chapultepec durante la invasión norteamericana y pidió no se olvide el amor y valor cívico que mostraron esos niños, “por el contrario, debemos honrarlos por siempre”, consideró.Enfatizò que hoy se viven momentos de grandes retos e incertidumbres. “México y Chiapas requieren del mayor esfuerzo de sus habitantes para enfrentarlos con posibilidades de éxito. El Presidente ha hecho una convocatoria para caminar unidos y enfrentar los diversos desafíos que tenemos como nación. El Ejecutivo Federal tiene en el gobierno de Chiapas un liderazgo que convoca a caminar unidos a efectos de que sepamos enfrentar las dificultades”.
Y agregó. “Con la misma entrega y valor que mostraron a su pueblo los Niños Héroes y muchos héroes más, hoy, con la mirada y el quehacer puesto sobre las más sentidas demandas sociales y humanas, con esa mirada se gobierna en Chiapas. Con la adopción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio como política de estado se procuran más y mejores servicios de salud, educación, vivienda y empleo con los chiapanecos”.
Aseguró también que la ONU es testigo permanente del cumplimiento del compromiso asumido por el Primer Mandatario Estatal. “Hoy los chiapanecos podemos estar seguros que el gobierno mantendrá el ritmo incansable de trabajo en beneficio de la entidad. Hoy, nuestro enemigo no viene de afuera, el enemigo es la intolerancia, el crimen organizado, pero también la apatía ciudadana cuando dejamos pasar las oportunidades dando la espalda a los nuevos retos y el arma para vencer a ese enemigo es trabajar en unidad”.
Al evento asistieron, en representación del Gobernador del estado, Juan Sabines Guerrero, el secretario general de Gobierno, Noé Castañón León; en representación del Congreso del Estado, Martha Grajales Burguete; el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de Chiapas, Juan Gabriel Coutiño Gómez; General de Brigada diplomado de Estado Mayor y comandante de la XXXI Zona Militar, Juan Lorenzo Bernal Reyes, General de División diplomado de Estado Mayor retirado, Luis Mocel Luna y el procurador general de Justicia del estado, Raciel López Salazar.
EJERCITO SE ADHIERE A LLAMADO PRESIDENCIAL
Por su parte, el ejército mexicano refrendó y se adhirió a la convocatoria de unidad que hiciera el 2 de septiembre pasado el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, para transformar al país y “convertirlo en la nación que queremos”, profundizando la lucha frontal contra el crimen organizado.
Luego de rendir honores al lábaro patrio y de que el General de División diplomado de Estado Mayor y comandante de la VII Región Militar, César Jíménez López; pasara lista de honor a los niños héroes, el Teniente Coronel y Jefe de Estado Mayor de la XXXI Zona Militar, Ramón Guardado Sánchez, recordó que los cadetes homenajeados dejaron un ejemplo a seguir ante las más grandes adversidades.
Ante el monumento erigido a Juan de la Barrera, Juan Escutia, Francisco Márquez, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca y Vicente Suárez, el militar refirió que aquel México de riñas estériles y secesiones apartadas del interés nacional nos ha costado muy caro. “Desde entonces a través de la palabra, los hechos y la tolerancia, se reconoce y respeta en los otros, la posibilidad de verdades distintas a las propias. Hemos construido un Estado moderno y sus sistemas, para cultivar principios y valores que nos guíen a levantar y preservar instituciones y normas”, dijo.
No obstante, añadió, que hoy día la delincuencia quiere hacer un despojo más: la juventud, por lo que hizo un llamado. “Las amenazas de antes, hoy las representa el crimen organizado, por ello se debe estar alerta, pues nuestras ilusiones son el blanco de quienes con el comercio de estupefacientes acumulan sus fortunas”.
Guardado Sánchez comentó de igual manera que las fuerzas armadas están conscientes del peligro que acecha a la juventud y por ello hacen esfuerzos denodados para protegerla y alejarla de quienes la miran como fuente de ingresos, mercado de vicio y objeto de consumo.
Tras asegurar que los soldados son barro y mano firme del cimiento nacional, detalló que ninguna candileja los deslumbra ni existe artificio alguno que los desvíe de las misiones que tienen asignadas, pues cuentan con una moral alta y espíritu de cuerpo inquebrantable, a prueba de desalientos.
