Cosme Vázquez /ASICh
Las críticas que se han vertido en contra del hecho de haber derribado árboles para la construcción de obra pública, es pago al precio del esfuerzo que se realiza por el desarrollo de Tuxtla Gutiérrez, señaló director del Instituto de Protección al Medio Ambiente, Alejandro Mendoza Castañeda.
Sin embargo, aseguró que el Ayuntamiento está en la posición de reponer de diez a uno, en tanto ya se opera el programa de reforestación que propuso el presidente municipal Jaime Valls Esponda en campaña “un árbol, una familia”.
Aseguró que se está donando arbolitos a las familias que lo solicitan, en tanto se está llevando a las colonias arbolitos de especies nativas en la zona, que traerán un doble beneficio al medio ambiente. Estamos fomentando que haya incremento en la biodiversidad del municipio de Tuxtla, en donde inclusive se estaba perdiendo aves al no encontrar alimento.
Dijo que el hecho de haberse tomado la decisión de mejorar algunas vialidades en la ciudad tiene ahora el costo de la crítica, pero con reforestación con casi 25 mil ejemplares de especies nativas que se regalarán este año a mediano y largo plazo se tendrá un mejor ecosistema, inclusive.
Enfático dijo que como autoridades están conscientes del impacto a la ecología que provoca la necesidad de crecer como ciudad, pero con las obras que se amplían se evitarán embotellamiento y emisiones a la atmósfera al hacer más ágil las vialidades y un transporte público más ligero.
Sostuvo que el alcalde Jaime Valls está preocupado por la ecología de Tuxtla, por lo que desde campaña propuso políticas acordes al mejoramiento, por lo que ahora cualquier familia que desee sembrar y cuidar un árbol puede solicitarlo en el Instituto de Protección al Ambiente. ASICh
