Reformar los juzgados de Paz y Conciliación Indígena, así como la creación de una Sala Indígena del PJE, plantea Gabriel Méndez López

Cosme Vázquez/ASICH

Gabriel Méndez López, abogado comunitario, plateó al Magistrado Presidente del Poder judicial del Estado de Chiapas, Juan Carlos Moreno Guillén que es urgente una propuesta de reformas a los juzgados de paz y conciliación indígena en los municipio indígenas de Chiapas, así como la creación de una Sala Indígena, como instancia del Poder Judicial del Estado de Chiapas, en donde se atiendan asuntos relacionados con los pueblos y comunidades indígenas del estado.

En el marco de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, en el acto celebrado en Kotolté del municipio de Tenejapa, dijo que se requiere la implementación de una justicia con enfoque intercultural, que garantice a todas las personas, independientemente de su origen cultural o étnico, tengan igualdad de oportunidades para acceder a un sistema judicial que respete sus derechos y particularidades culturales.

Esto implica reconocer la diversidad cultural y lingüística, adaptar los procedimientos judiciales y capacitar a los operadores de justicia, para que puedan comprender y atender las necesidades específicas de cada grupo cultural.

Asimismo, anotó que con base en el número de población indígena en Chiapas, que representan el 26% de la población total del estado, no solo implica fortalecer los juzgados de paz y conciliación indígena, sino es urgente la Creación de una Sala Indígena en Chiapas.

En Contexto, el promotor de la libre determinación de los pueblos indígenas para elegir a sus autoridades municipales, se refirió al acceso de la justicia con perspectiva intercultural, que también es un derecho para los pueblos y comunidades indígenas; a consecuencia del movimiento zapatista de 1994 decretaron los juzgados de paz y conciliación indígena, los primeros se crearon en Zinacantán, Altamirano, Huixtán, Oxchuc y Tenejapa.

Posterior a ello, el 29 de julio de 1999, el gobernador Roberto Albores Guillen dio a conocer el decreto en el que se acepta la creación de los juzgados en municipios con mayoritaria población indígena. Después se promovieron en otras cabeceras como Amatenango del Valle, Chalchihuitán, Chanal, Chamula, Chenalhó, Larrainzar, Pantelhó y El Bosque.

Pero, cuestionó qué tanto han funcionado para nuestros pueblos y comunidades indígenas, porque si bien es cierto que en estos juzgados de paz no tienen realmente una aplicación de justicia con perspectiva intercultural, mientras se tenga o se aplique el derecho positivo y no los sistemas normativos internos propios, vivimos en una justicia incongruente.

De igual manera, mientras exista una fiscalía indígena especializada si no actúa con un enfoque intercultural y no se hacen investigaciones con perspectiva intercultural, es una violación a los derechos humanos. De qué sirve si la Fiscalía Indígena tiene a un indígena como fiscal si se vuelve su verdugo al propio indígena, puntualizó. ASICH

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