La reforma al artículo 40 Constitucional, lograda por el Congreso de la Unión el jueves, implica el reconocimiento de que todos los seres humanos tienen el derecho a la libertad de conciencia y a la de adherirse a cualquier práctica filosófica colectiva e individual, sin que el Estado sea garante de convicciones, señaló Eduardo Bonifaz Moedano, presidente del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político, AC. Al hacer la exposición de motivos de la mesa redonda “El Estado Laico Mexicano”, que se desarrolló este viernes en conocido hotel del oriente de Tuxtla, subrayó que en México debe existir y consolidarse el principio de laicidad.
Dijo que el contenido de la reforma ampliará el horizonte de respeto a la pluralidad de expresiones religiosas, lográndose con ello un clima de paz y tolerancia, objetivos que deben ser primordiales para el Estado.
En tanto, el Estado debe ser el garante de los derechos de libre elección de religión o de convicciones, y es a través del carácter laico la mejor forma de cristalizarlos; se evitaría que los valores o intereses religiosos se erijan en parámetros para medir la legitimidad o justicia de las normas y actos de los poderes públicos.
Agregó que la reforma al artículo 40 de la Constitución Política Mexicana eleva a rango constitucional el carácter laico del Estado. Plantea como atributo de la República el ser laica, además de los de representativa, democrática y federal.
Por eso, dijo su redacción del artículo mencionado quedó así “Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en República representativa, democrática y laica, federal, compuesta de estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, pero unidos en una federación establecida según los principios de la ley fundamental”.
Anotó que el concepto de “Estado laico”, surgió a finales del siglo XIX en Francia de la separación iglesia-Estado. Los laicistas consideran que su postura garantiza la libertad de conciencia, además de la no imposición de las normas y valores morales particulares de ninguna religión.
El término laico viene desde el siglo de las luces, el laicismo es la libertad de convicciones personales y la no discriminación entre seres humanos en nuestro país. En diciembre de 1859, Benito Juárez decretó la libertad de culto por lo que la propuesta no contraviene la Constitución Mexicana, dado que se trata de un principio constitucional que emana de las Leyes de Reforma del presidente Juárez.
Precisó que en un Estado laico todas las personas pueden opinar; pero una regla fundamental es que ninguna dirigencia religiosa debe encauzar sus puntos de vista en beneficio o perjuicio de partidos políticos y candidatos. ASICh
