Recesión Económica

YA ESTAMOS EN RECESIÓN ECONÓMICA, QUE DIOS NOS AGARRE CONFESADOS!

Enrique Carbonell Chávez.

Aquí y Ahora lo dijimos, que nuestro país entraría en franca recesión producto del “coletazo” de la crisis norteamericana; como resultado del “contagio” de la neumonía que le ha dado a la economía más poderosa del planeta, nuestros vecinos los Estados Unidos. Y aquí están los resultados: ¡Ya estamos en recesión económica…que Dios nos agarre confesados! Ya que el capitalismo está dando patadas de ahogado.
Y es que, según las estimaciones de la firma de Consultores (sumamente quebrada por cierto) Merril Lynch, la economía mexicana ya está inmersa en un proceso de crecimiento económico inercial y aletargado. Es decir, que prácticamente estamos ya inmersos en el proceso recesivo de la economía. Entiéndase entonces, que no habrá crecimiento de las fuerzas productivas, no habrá acumulación de la riqueza; por consiguiente, a grandes rasgos no habrá empleo, al contrario, se registrara lamentablemente más desocupación, despidos masivos, inamovilidad económica completa, por decir lo menos.

Lo anterior, por mas que lo hayan venido negando en el gabinete de Felipe Calderón, con sus mas conspicuos portavoces: Agustín Cartens, secretario de Hacienda; el del Trabajo, Economía,… bueno, hasta el portero de los “Pinoles” y “sudoroso” guardia de la puerta de Palacio Nacional. Y ha sido precisamente el más robusto de los encargados del “empacho”,…digo del “Despacho”; quien más ha falseado y desestimado la situación de crisis económica que priva en el país. Ha sido él, junto con Guillermo Ortiz, del Banco de México, quienes mas han tratado de burlar a la opinión publica, al pueblo de México, con sobrados optimismos “catarrientos” y con los mas burdos y necios engaños, ante todo frente a los medios, a donde les ponen la mesita puesta para que digan lo que se les de la gana, para su conveniencia claro!

Si no, veamos mas declaraciones: “México está ante una situación manejable, si los problemas de la economía estadounidense se convierten en una recesión. ¡Bahhh!. Y “México y Estados Unidos están muy integrados, es posible que si la desaceleración en Estados Unidos se concreta, eso afecte a México, pero no pienso que sea de manera importante.”, dijo a la Agencia Efe en los pasillos del Foro Económico de Davos, Suiza a principios de año, en donde abundó en más ficciones: “las variables financieras y monetarias mantienen una gran estabilidad y, por otro, es innegable que existen elementos de riesgo, particularmente el sector externo, pero aún así es posible que la economía crezca cerca de 3.2 por ciento en 2008,…bla,bla,bla…”

Y la verdad es que México estará al borde de la recesión en el 2009. Esto, de acuerdo como ya apuntamos, con estimaciones de Merril Lynch. Y para entonces el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá (sic) sólo el 0.4%. Sobretodo, por el derrumbe de los precios del petróleo, que han descendido a menos de 40 dólares el barril, mientras que el este año anduvieron por arriba de los cien. Así como por la caída en mas de 20 mil millones de dólares, de las remesas, las divisas que nos mandan nuestros paisanos; entre otros factores adversos macroeconómicos, como la escasez o disminución de empleo- si bien nos va- la elevada tasa inflacionaria- más allá del 7 por ciento- la acudía del turismo-también por causa de la inseguridad- el desplome también de las exportaciones, la devaluación del peso frente al dólar, etc.

El gobierno calderonista no deja de apoyar con miles de millones de pesos (ya saquearon las reservas de divisas del BM con 13 mmd) con el propósito de rescatar a los empresarios más fuertes y especuladores; mientras que a la clase trabajadora le niegan un aumento a los micro salarios mínimos, valga la redundancia, para que puedan enfrentar la carestía y la pérdida del poder adquisitivo de sus salarios. No obstante sea tan solo del 6 %, ínfimo porcentaje que al secretario del trabajo, le cuesta más trabajo asumir y conceder. Y la generosidad del ejecutivo no tiene límites con los consentidos y comprometidos del régimen, ya que con el dinero de los mexicanos pretender darle al Fondo Monetario Internacional (FMI), de más sobre la cuota a ese organismo internacional que tanto daño nos ha hecho; con más de ¡771 mdd! Con el mezquino e inocuo propósito de obtener más influencia y “votos” de México. Con todo y éso,…¡ todavía tienen el descaro y el despropósito de pedirnos que nos amarremos el cinturón, que seamos más austeros,…que no pidamos nada, pues!

Por lo que hace al presupuesto de egresos de la federación (PEF) como importantísima variable macroeconómica, se dice también que es un presupuesto histórico, que atenderá las prioridades, que quién sabe cuánta mentira, farsa y disimulo; toda vez que, en términos reales, frente a una inflación galopante, teniendo encima la falta de liquidez, crédito bancario, inversiones productivas, se sabe a ciencia cierta que los pobres seguirán desatendidos, que no habrá crecimiento en el PIB, estimado al infame ¡0.3! O sea, cero incremento de la economía en todas sus ramas productivas. Y si en cambio, seguirán las prerrogativas e inmunidades a los que más tienen. Con más subsidios, rescates monetarios con moneda extranjera; versus, abandono de la pequeña y mediana industria, aumento de la crisis agropecuaria, mantenimiento del gasto corriente para beneficiar a los funcionarios de mandos medios para arriba, y muchísimos más errores de un pésimo gobierno, con ausencia absoluta de políticas públicas orientadas a enfrentar la RECESION.

En cambio, no se atiende como lo consiga Andrés Manuel López Obrador, a reorientar el gasto público, no destinando más dinero para armas, sino con trabajo y educación; para garantizar mayores y mejores condiciones de vida, oportunidades de empleo y educación al pueblo. Con mayores apoyos al campo con precios de garantía y subsidios a los precios de los fertilizantes -que han aumentado hasta el 200 % – . Y desde luego, bajar los precios a las gasolinas y el diesel, la energía eléctrica y el gas. Razón por la que, sentencia, “Frente a los problemas, Calderón anda dando tumbos, ni manda ni gobierna”.

Si bien la crisis proviene de los güeros, producto en gran medida de los ocho años desastrosos de la administración Bush, (cien mil veces mayor que la de 1929-32). Predicción del fin del imperio capitalista que ya sentenciaba Carlos Marx, desde mediados del siglo XIX, cuando escribió “El Capital”. Y así lo consigna también el gran experto en geo- política internacional y asuntos bilaterales México-E.U., el Maestro Alfredo Jalife Rahme (dos de mis hijos fueron sus discípulos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, quienes por meritos académicos, como por su valiosa ayuda, obtuvieron becas en la Sorbona de Paris, y la Universidad de Pamplona, España), quien señala y afirma además, en referencia a la fallida cumbre del G-20 de Washington, que “Ha llegado el fin del monopolio occidental, sobre todo el Anglo-Sajón” (La Jornada 19 de noviembre).

Ya de entrada por salida.

Finalmente permítanme asociar el tema de la recesión económica, con el apunte que hicimos en la entrega anterior sobre el saqueo de nuestros ahorros por parte de las administradoras de fondos de ahorro para el retiro, las Afores. Y en ese mismo canal, agregar que dichos turbios y lesivos manejos de las pensiones, junto con las del pensioniste, que los 883 mil mdp invertidos en el mercado bursátil, están desgraciadamente expuestos a la extrema volatilidad del mercado. Es decir, que peligran día a día, y están perdiendo su valor cada vez mas nuestros ahorros; alcanzando ya su desvalorización mermas monetarias del orden de los ¡80 mil mdp! con el riesgo inminente, ante la recesión que viene el año próximo, que se sigan esfumando, desapareciendo nuestro patrimonio de toda la vida.

Por tan poderosas razones, insistimos en que el Congreso de la Unión, secundado por los correspondientes congresos de los estados, se apresuren a legislar en primer lugar, a fin de proteger, resguardar y garantizar los recursos de las Afores. Pero sobre todo, que se detenga el cobro usurero de comisiones que rayan en la ilegalidad y la injusticia. Que se proponga así mismo, que el estado intervenga y se regresen dichos fondos en manos del estado mexicano. Que se tomen medidas emergentes y de urgencia, para que se reponga, resarce y enmienden los daños y pérdidas que han sufrido nuestros fondos de retiro.

Que sigamos el ejemplo de la República de Argentina, quien ha tomado ya estas medidas de salvación y de justicia social, a fin de poner a salvo las pensiones de los argentinos

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