Rafael Jiménez Aréchar, Doctor Honoris Causa por la Universidad del Norte de Tamaulipas

*Por su aportación por la justicia y lucha contra la corrupción en Salud en Chiapas

ASICH

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Rafael Jiménez Aréchar, quien hace dos años dio la batalla contra la corrupción en el sector Salud en Chiapas, junto con otras grandes mujeres y hombres de la República Mexicana, fueron distinguidos con el reconocimiento de Doctorado Honoris Causa por la Universidad del Norte de Tamaulipas.

Trayectorias impresionantes de activismo y lucha social, valentía y heroísmo, inteligencia y audacia es lo que destacó en tan majestuoso evento. Historias increíbles, tragedias horribles y logros espectaculares se escucharon en las diferentes conversaciones, pero todas con el mismo objetivo buscar el bien común, justicia e igualdad social, luchar siempre a favor de la justicia y erradicar la corrupción, generada por la clase política corrupta y depredadora de México.

Tras recibir la condecoración, Jiménez Aréchar dijo que en lo personal ha sido increíble saber que la lucha que dimos en favor de los empresarios de Chiapas, sobrepasó fronteras. Para mucha gente en el país nuestro grupo de empresarios chiapanecos es un gran referente de justicia e innovación en protesta social sin perjudicar a terceros y siempre respetando el estado de derecho.

Decía Francisco de Quevedo “Donde hay poca justicia es un peligro tener razón”, es por eso que estas mujeres y hombres valientes de hoy, viven bajo un peligro latente, porque para la clase política es un peligro la gente que piensa y que no es manipulable.

El miedo es el mejor aliado de la clase política y ese mismo miedo es nuestra mayor debilidad como sociedad. Todavía no hemos entendido que los ciudadanos conscientes somos más que un puñado de políticos corruptos, todavía no entendemos que si nos unimos como ciudadanos podemos cambiar nuestra situación política, económica y social. Para la clase política tener un pueblo pobre y estúpido y además con miedo es la mejor fórmula para perpetuarse en el poder y hacer lo que quieran con la mayoría de mexicanos.

Señaló que nestros estados están hundidos y saqueados porque los ciudadanos lo hemos permitido. Decía Santo Tomás de Aquino “Justicia sin

misericordia es crueldad”, y eso tiene mucha razón en nuestros días porque la clase política es cruel con los ciudadanos que les da el poder en las urnas. Por eso, los ciudadanos ya no debemos de votar por el más simpático, el más bailarín o el más amistoso, y mucho menos por los mismos de siempre que son rateros, corruptos, saqueadores y en algunos casos hasta asesinos. En las próximas elecciones, los ciudadanos debemos de impulsar a ciudadanos capaces, honestos y preparados, cuya plataforma sea la de buscar el bien común a través de programas o proyectos reales, donde expliquen el cómo y no solo donde digan el qué, con equipos de ciudadanos con las mismas características y comprometidos con su entorno.

Destacó que este Doctorado Honoris Causa es una gran distinción para él, ya que sin tener experiencia en lo que se hizo, se hizo bien y se alcanzaron grandes logros, quizá no como hubiéramos querido, pero por lo menos exhibimos como nadie a una clase política depredadora y represora.

Hoy me sentí en familia al conocer a mujeres y hombres que luchan por la justicia y recordé al estar con ellos una frase de Confucio que dice “Mejor que el hombre que sabe lo que es justo es el hombre que ama lo justo”, y eso es lo que somos todos los que recibimos hoy esta gran distinción, ya que nuestras luchas no son teóricas sino prácticas, actuando siempre con honestidad y rectitud en favor de causas justas.

Enfático dijo que en Tamaulipas se reagruparon mujeres y hombres valientes, quienes han decidido emprender una lucha pacífica por incidir en puestos de poder para demostrar que si se pueden hacer todo sin necesidad de robar o humillar a la gente, desplazando paulatinamente a esta calaña rapaz de bandidos para que jamás vuelvan a hacer daño a nuestro país.

Puntualizó que la paz social es imperante en México y tenemos que alcanzarla, a nadie nos conviene una estallido social, y antes de eso nos queda dar la lucha organizada por generar un cambio real de fondo y exterminar para siempre la simulación política. ASICH

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