Por: Enrique Carbonell Chávez.
¿Qué pasa con Citygroup-Banamex?…¿Ya está en manos del gobierno estadounidense?…¿Con el rescate bancario -su Fobaproa- ya dejó de ser nacional, aunque sea de nombre?
Estas y muchísimas otras preguntas nos hacemos millones de mexicanos sin obtener una respuesta clara, concisa y precisa sobre el banco número dos de México. Sobretodo, a partir de que el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y su presidente Barack Obama, decidieron rescatarlo de la crisis económica-financiera.
Suceso que ha desatado una enorme controversia en los medios económicos, financieros y políticos del país, así como también ha despertado gran especulación, y dudas y hasta proposiciones de compra (Carlos Slim es el principal demandante), para hacerse de su propiedad. Titularidad norteamericana que estaba tambaleante por motivos de la propia debacle bursátil y financiera de: casas de bolsa, consorcios, trots, y holdings, inmobiliarias y hasta de los “changarros” de los vecinos del norte.
¿Será que ya es propiedad del gobierno gringo? Y por ello, ya no están dispuestos a venderlo, sobretodo si es a precios de ganga -las acciones de Citygroup han descendido al 40 % de su valor-, y no al valor en el mercado real, en el que Banamex es estimado en aproximadamente 4 mil mdd.
Al respecto, habrá que recordar que cuando el Banamex se vendió en el 2001, por motivos de la crisis financiera que devastó a todo el sector bancario, desde aquel 94 de terror salinista-zedillista; el Citygoup lo adquirió en 12 mil 500 mdd. Y no debemos de olvidar también, lo que muchas veces denunció Andrés Manuel López Obrador (AMLO), respecto a que en esa inmensa transacción financiera, Roberto Hernández no le pagó un solo centavo al fisco por su venta.
Por mas que hayan dicho que se realizó de manera normal y legal. Ya que todo mundo sabemos que fue de lo más anormal, no digamos ilegal, e inmoral. Pues baste ejemplificar que cualquier transacción de compra-venta, requiere -más allá de los $500 pesos, así como por recibir ingresos por la venta de la fuerza de trabajo, ya no digamos de la compra de bancos- y estamos obligados, insisto, al pago de impuestos; ya sea por IVA – o venía-, ISR, IETU…¡ y el otro y aquél!
¿Será entonces que decidieron mantenerse como dueños únicos, ahora que el gobierno “gabacho” es propietarios en parte -ellos dicen que es el 36%-, o en su totalidad del paquete accionario? Lo que traería consigo delitos contrarios a las leyes bancarias de nuestro país, en cuanto a que ningún gobierno extranjero puede -ni debe- ser propietario de un banco en México.
Violaciones constitucionales y de disposiciones bancarias, específicamente, en lo dispuesto en el art. 13 de la Ley de Instituciones de Crédito, que determina que: “No podrán participar en forma alguna en el capital social de las instituciones de banca múltiple personas morales extranjeras que ejerzan funciones de autoridad”. Así lo han señalado legisladores y partidos políticos del PRI y del PRD.
Incluso, el PRD dice tener lista una Controversia Constitucional por el caso Banamex. Y el propio Senador por Michoacán, y Vicecoordinador de ese partido, Silvano Aureoles Conejo, rechazó la versión del PAN, en cuanto a que la medida es electorera. Y pidió que sea la Corte quien se encargue de decidir.
Lo anterior, después de que la SHCP y su titular Agustín Cártens –al cubo-, se enredaran en un comunicado y con él avalaran la participación del gobierno de los E.U. en el “Lava…mex”, quiero decir: “Banamex”, y su adquisición por parte del gobierno Obamista.
Cuyo rescate bancario por parte del Tesoro Norteamericano asciende a la escalofriante suma de ¡25 mil mdd! Lo que le daría el 36 % de sus acciones al gobierno, del que la supercuero mexicana Ninel Conde, dijo: “¡Éste sí es un Presidente¡” – no como otros, …je je – .
Ojalá y que con estas medidas abusivas, arbitrarias e ilícitas, con las cuales un gobierno extranjero pretende quedarse con una institución nacional de crédito, no arrase con nuestro patrimonio. Y no se les permita adueñarse del bellísimo, histórico y cultural edificio virreinal conocido como el “Palacio de Iturbide”, construido en el año de 1780 por el arquitecto Francisco G. Torres, y que fuera casa del Conde de san Mateo Valparaíso; y ahora propiedad de Banamex. Inmueble que ha albergado un sinnumero de exposiciones artísticas en forma de museo, ubicado en el número 17 de la calle Francisco I. Madero, en el centro Histórico de la Ciudad de México.
