QUÉ MÁS PUE…
Por Carlos Rafael Coutiño Camacho.
Ante la cercanía del proceso interno, para la búsqueda de la candidatura a la presidencia de Tuxtla Gutiérrez, hay que dejar en claro, la libertad y no restricción a los derechos ciudadanos para poder participar en ello. Tan es así, que son momentos claves para saber no quienes, sino que proponen.
“La voz del pueblo, es la voz de Dios”, reza un adagio popular, dicho por el entonces emperador Carlomagno, por lo tanto, se tiene que atender a lo que los ciudadanos opinan. Si ellos deciden escuchar y responder positivamente, es que es la voluntad de ellos.
Sale a colación, porque cerca del 90 por ciento de la población capitalina, ha sido visitada por Jovani Salazar, una persona que, si bien es cierto, se le escucha, lo que importa, es que se le recibe y bien, se le confía y se le apuesta, el pulso acá, es que hay un proceso que le permite entender como el próximo candidato.
Jovani, es una persona sólida para la contienda, es gente de a pie, conoce de punta a punta la ciudad, sin descartar que en realidad es casi todo el estado, carismático, pero también comprometido, se identifica con el pueblo, no es impuesto ni se aprovecha de nada.
Entre los factores que le favorecen, son el hecho de que trabaja desde abajo, sabe que en Tuxtla hay café, hay ejidos, hay tradiciones, hay zona dorada, hay barrios, hay cultura, historia y todo ello representa un desarrollo económico para la ciudad con el turismo y en consecuencia con seguridad.
Es Jovani para todos, no es el ingeniero, ni el periodista, ni el abogado, es así, Jovani, como siempre; su presencia en la política, no obedece a ningún oportunismo, su fuerza no es obligada, lo que, si es real, es que tiene una labor constante y sonante en mercados, escuelas, barrios, de casa por casa.
Su aprendizaje diario en los cargos públicos, deja en claro que, los que se benefician, son los ciudadanos, en este momento, su papel en la Agencia Digital Tecnológica de Chiapas, ha demostrado su visión de modernización, ciencia y conectividad para el servicio público. Y ahí, sigue la confianza del hombre que gobierna como es Eduardo Ramírez.
El Caminar por la Secretaría de Gobierno, deja muy claro que, el diálogo siempre ha servido para solucionar conflictos, un diálogo que se ha cristalizado en amistad, en tolerancia, en una franqueza para saber aceptar y corregir, cada conciliación demostró un beneficio para la administración de ese entonces.
Hay que recordar que, se le nombró por parte de la Federación de Abogados de Chiapas, el galardón como funcionario del año 2026; eso quiere decir que, sin demeritar el trabajo de los demás, el gobierno de Chiapas, apostó por él y logró objetivos para que la entidad, dejara ese lugar lastimoso en la marginación educativa, científica y tecnológica.
Jovani Salazar, es la punta de lanza, para que Tuxtla, asegure un presupuesto y proyecto de modernidad y verdadera transformación, que quede claro, hay confianza gubernamental y si lo ha logrado a nivel estado, razón de más, para hacerlo a nivel municipal.
No cabe duda que hay una sinergia real entre él y el gobernador Eduardo Ramírez, ha sostenido reuniones con sus compañeros del gabinete y es bien recibido, y ahí sigue siendo Jovani, el amigo, no el funcionario, no el que está por encima de los demás.
Cuanta razón hay en la creación del Movimiento de Esperanza de Chiapas, porque es ahí, donde le devuelve esa fe a los ciudadanos, donde se represente por voluntad y no por caprichos, hay que creer firmemente en los procesos, en la voluntad del pueblo, y si el pueblo está con Jovani, entonces Tuxtla será otro.
Quien hizo la ruta Chiapas, es el mismo Jovani quien hace ahora el trabajo, por el liderazgo que le sostiene frente a cualquier otro, ¿acaso es falso? No fue el mismo gobernador quien dijo, mientras a otros los tienen que empujar, Jovani vuela. Eh ahí que es el perfil idóneo para el próximo proceso electoral.

