Roger Laid
¿Y donde esta el periodista?
Un estudiante de periodismo me lanzo la pregunta a raja tabla, fue directa y a la cabeza, no me dio oportunidad a pensar (y conste que traía mis neuronas completas, pues era muy de mañana): ¿Por qué estudiaste periodismo? -Me dijo- poniendo su carota seria “como si entrevistara a Sadam Husein”.
Mi respuesta fue a la defensiva, dije:
.-Bueno estudie administración y soy pasante de periodismo y…
.- No es eso, lo que quiero escuchar- Intervino el joven imberbe.
Mi respuesta después de un sesudo análisis y un pleito interior por definir quien contestaría, si el enlace con mi corazón o entrarían en acción mis pocas y desgastadas neuronas. Recordé en ese momento lo que en alguna ocasión me dijeron un par de oficiales de la Secretaria de Marina cuando se izaba bandera: El periodismo Un oficio de fracasados. Libelo pro y contra el periodismo (Ed. Berenice, Madrid, 2006), de Rodolfo Serrano, es uno de esos libros que nos golpean de frente y me hacen recordar las equivocaciones de ambas partes, de periodistas y de la sociedad que eleva su comentario o critica cuando aun no se han enterado de otras practicas que nos ponen ante realidades que siempre tratamos de endulzar, como aquella de que quienes nos dedicamos al periodismo lo hacemos porque en todo momento fue nuestra vocación. Con toda crudeza, el autor Rodolfo Serrano dice que “al periodismo se llega casi siempre de casualidad” y recuerda las palabras de Mark Twain: “Habiendo fracasado en todos los oficios, decidí hacerme periodista”.
Quizá ya no sea tan cierto lo anterior, hoy que los egresados de la licenciatura en comunicación han copado las redacciones, en Chiapas han sobresalido excelentes y muy hábiles periodistas y con pena tengo que reconocer que existen algunos que se amparan bajo la escritura de sus textos. La historia nos indica que hasta los años setenta no se entendía bien eso de la vocación y de la orientación (ahora tampoco, porque salen de la preparatoria y no tienen ni la mas mínima idea de lo que buscan) y caen en cualquier carrera universitaria.
Y menciono los 70´s porque hasta entonces se consideraba al periodismo como una actividad prestigiosa y, ya puestos ahí, cualquiera se solazaba con las presuntas hazañas “repletas de alcohol y nostalgia” de los colegas, especialmente de aquellos que se afanan cada día en conquistar la volátil gloria de la cabeza principal. Sin embargo, “a lo largo de los años —dice Serrano— terminas comprendiendo que este trabajo es absolutamente efímero, pasajero, y apenas deja poso alguno”, pues como bien se sabe, “nada hay más viejo que un periódico del día anterior”.
A Rodolfo Serrano le entrevistan en un portal de internet. Ahí le mencionan al veterano reportero de El País asuntos como “plagio, corrupción, manipulación, presiones políticas” para concluir con la pregunta: “¿Es la profesión periodística tan sucia?”.
Rodolfo Serrano, responde contundente: “No, es muy bonita, pero en el periodismo contamos lo que está mal, lo que es noticia, y yo cuento las cosas que están mal en la profesión. La noticia es lo anormal, los excesos de la sociedad y eso es lo que denuncia el libro”. De ahí que en el prólogo, Juan Luis Cebrián, el ex director de El País, diga que la obra es “un alegato contra la basura de la profesión”, la que desde luego abunda y exige barrerla todos los días. Duras criticas si consideramos que muchos compañeros en Chiapas han buscado dignificarla (y lo han logrado) sin embargo esto es como la piratería…Se quema discos hoy y mañana hay muchos, muchos de ellos orejas del gobierno que se encariñaron con la profesión y ven con agrado en el periodismo una forma de vivir.
“La gente —sigue Serrano— tiene un concepto sublimado de los periodistas. Y nosotros mismos estamos convencidos de que somos la conciencia de la sociedad. Los guardianes de la libertad, los defensores de la verdad. Pero no es exactamente así… Si la gente supiera, de verdad, cómo somos, nadie nos haría caso”. Pero si creen en los políticos, ¿por qué no en nosotros? Asegura Serrano y la verdad tiene razón, si cree en los 40 diputados de la actúal legislatura, si cree en políticos que mienten a diario, si cree, es porque agradan.
En Chiapas existen grupos que buscan ser protagonistas, que saben que pueden ir mas allá, buscando el lado flaco como se hizo en pasadas mini-administraciones y la próxima pasada, se han equivocado, el gobernador Juan Sabines guerrero, toma las acciones con especial atención para buscar arreglos que generan hechos importantes para el desarrollo político social en nuestro estado sureño.
Puntos Suspensivos…
Por fuentes dignas de crédito me hacen suponer que del centro del país han volteado a ver a Chiapas y analizan las acciones poco transparentes que se llevan a cabo en algunas delegaciones federales, de aplicar la lógica luego del despido justificado de Francisco Rojas, los panistas deben de caminar con pies de plomo, ellos son las próximas victimas, pues la forma de hacer equipo para mantenerse en el poder es poco valido. Las autoridades federales ya investigan…La presidenta capitalina Rosario de Fátima Pariente Gavito, ha demostrado a la sociedad que ha caminado lentamente por las colonias de la ciudad capital escuchando las inconformidades y entregando oportuna atención, al mismo tiempo merece el reconocimiento de la sociedad cuando ha girado instrucciones y supervisado los fines de semana del bacheo y seguridad entre otras cosas que la ubican como dinámica y muy productiva… Dos socios de una constructora están arraigados de forma especial para no agredir sus exquisitos derechos, el lugar donde se la pasan finamente es el Hotel Esponda y considero no saldrán hasta que acomoden el desastre de la conducción del agua hacia nuestras casas…El gobernador Chiapaneco demuestra ser celosos de nuestros intereses. ¡Ydai pue´!
En política, el hombre sin principios, el brutal, el loco siempre lleva ventaja… Los escritores sólo deben dedicarse a la política para protegerse de la política, según decía Chejov… Los periódicos deben leerse con astucia y cautela, a la defensiva. Sabemos perfectamente que los periodistas no pueden permitirse darse el lujo de decirnos claramente lo que pasa… La palabra escrita no es fidedigna y la palabra hablada (radio y televisión) irresponsable… La vida, dijo Samuel Butler, es como dar un concierto de violín al tiempo que se aprende a tocar el instrumento”.
Y como dice un conocido villaflorense: ¡No es lo mismo verlas venir… que bailar con e´as!
Opiniones, quejas y sugerencias al correo rogerlaid@hotmail.com
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Liberando la expresion y compartiendola…iday pué
