Como decía chiquidracula: “Sintieron mello”
En rumor es fuerte cuando se habla de cambios en el gabinete, es importante que de forma responsable no abonemos al rumor y de una buena vez nos digan que acción. Los cambios son sanos y es en forma correcta para detenerse y lograr observar acciones en el proyecto de gobierno, las que avanzan y las que han quedado rezagadas.
Acertado de su parte, el gobernador chiapaneco quien ha demostrado que mantiene un control importante en el gobierno estatal no se detiene ante las debilidades de quienes aun no han logrado establecer de empate a los esfuerzos.
Sin embargo se esperan los cambios, obvio en la Secretaria de Seguridad Publica. Pero muchos andan con miedo, terror pánico.
Hoy me permito transcribir para usted una historia tradicional árabe que me encanta: “Una caravana de mercaderes y peregrinos atravesaba lentamente el desierto. De pronto, a lo lejos, apareció un veloz jinete que surcaba las arenas como si su caballo llevara alas.
Cuando el extraño jinete se acercó, los miembros de la caravana contemplaron con horror, su figura esquelética que apenas se detuvo ante ellos. Tras una breve conversación lo comprendieron todo. Era la “peste” que se dirigía a Damasco, ansiosa de segar vidas y sembrar la muerte.
– ¿A dónde vas tan deprisa?, -le preguntó el jefe.
– A Damasco. Allí pienso cobrarme un millar de vidas.
Antes de que los mercaderes pudieran reaccionar, ya estaba cabalgando de nuevo. Le siguieron con la vista hasta que sólo fue un punto perdido entre la inmensidad de las dunas.
Semanas después la caravana llegó a Damasco. Tan sólo encontró tristeza, lamentos y desolación. La “peste” se había cobrado cerca de 50,000 vidas. En todas las casas había algún muerto que llorar, niños, ancianos, y jóvenes…
El jefe de la caravana se llenó de rabia e impotencia. La “peste” le había dicho que iba a cobrarse un millar de vidas… sin embargo, había causado una gran mortandad. Cuando, tiempo después, dirigiendo otra caravana por el desierto, el jefe volvió a encontrarse con la “peste”, le dijo con actitud de reproche:
– ¡Ya sé que en Damasco te cobraste 50,000 vidas, no el millar que me habías dicho. No sólo causas la muerte, sino que además tus palabras están llenas de falsedad.
– No -respondió la “peste” con energía-, yo siempre soy fiel a mi palabra, yo sólo acabé con mil vidas… el resto se las llevó el miedo”.
Cuántas veces el miedo coarta las ilimitadas posibilidades que la vida tiene para nosotros; evita el crecimiento, nos corta las alas, nos inhabilita el camino hacia la felicidad, recordemos que nadie que en esta vida haya triunfado, ha estado estancado en el miedo.
Hagamos del miedo natural que todos tenemos, un punto de partida para el crecimiento espiritual y laboral y no una loza que evite el vuelo; que el miedo no nos impida avanzar por el temor al fracaso; al contrario, utilicemos la adrenalina que nuestro cuerpo produce frente a éste para darnos una calidad de vida excepcional, esa que se genera cuando sentimos los sueños realizados.
La Secretaria Administrativa del Congreso del Estado Cristina Palomeque ha sido solicitada para entregar su renuncia en los próximos días, posiblemente y con los amarres que ha venido realizando podríamos verla en otro espacio de igual importancia, lo cierto es que en esta oportunidad deberá de aprender a no intentar controlar Sindicatos, Diputados, asesores entre otros muchos etc.
Sin duda que este cambio obedece al impulso de la transparencia en la administración publica. Los mismo debe de hacerse con la Comisión de hacienda la cual es peleada como herencia pues de allí salen bien cargados. Los cambios allí deberán de ser de raíz.
A propósito del miedo, cierta ocasión, un grupo de policías federales se enfrentaban con un puñado de narcotraficantes, al fragor de la balacera el comandante gritaba a sus policías:
– ¡Adelante! ¿Quién manda aquí: Yo o el miedo?.
Un policía que no podía más tembloroso le contestó:
– ¡El miedo!.
– ¿Cómo que el miedo?.
– ¡Claro! -dice el Jenízaro- porque usted será muy comandante… pero el miedo es GENERAL.
Opinión, quejas y sugerencias al correo rogerlaid@gmail.com
