Punto y Coma.,

“Hay palabras que hacen vivir
y son palabras inocentes
La palabra calor la palabra confianza
Amor justicia y la palabra libertad.”

Paul Eluard

Ni fu ni fa…

El 1 de diciembre, el presidente Felipe Calderón arribó a la mitad del camino sexenal. Tres años atrás, después de remontar todos los marcadores en contra, llegó como jefe del Ejecutivo, pasada la más reñida elección presidencial que el país recuerde.Primero, en una ascendente lucha política, saliendo como precandidato panista independiente; luego ganando en la contienda interna al candidato foxista, Santiago Creel, y a Alberto Cárdenas; ya en la contienda constitucional, remontó los 20 puntos de desventaja con los que llegó frente a López Obrador -candidato favorito en todas las encuestas desde 2002.
Calderón destacaba -ante la ciudadanía- sobre el “Peje”, Madrazo y otros candidatos en renglones como: “credibilidad, modernidad, valores, personalidad presidencial, capacidad para resolver problemas y generar empleos”, esto unido, por una parte, a la ausencia de El Peje en el primer debate, y a una campaña contestataria con su “ya cállate chachalaca” que disgustó al electorado, y por otra al buen desempeño de Calderón en los debates y a su trabajo en campaña, los cuales le sirvieron para ganar… aunque fuese por un escaso margen.
Mientras el PRD se fue debilitando, primero por los videos promovidos por Salinas y Ahumada, después por las confrontaciones estériles de Andrés Manuel; el PRI, que había concluido 2005 como la fuerza electoral más firme, después de las elecciones de 2000, sólo tenía un pero: a Roberto Madrazo se le sumaban contrariedades, pifias, vacíos, desacuerdos, órdenes y contraórdenes y un “fuego amigo” impresionante, lo que generó un torbellino político al interior y fuera de su partido; proceso de deterioro del que no pudo salir bien librado, mientras que en el PAN fue un acierto la selección de Calderón como candidato.
La jornada del 2 de julio de 2006, tan competida como cerrada, propició que Andrés Manuel lanzara calificativos acusando al IFE; primero de manejar el recuento de votos con criterios políticos; luego de fraude electoral, perpetrado, según él, desde las entrañas mismas del Instituto.
Calderón fue el ganador por escaso margen, recibiendo un país no competitivo; con una andamiaje político-administrativo ineficiente; con mínimos resultados en el combate a la corrupción; con una seguridad pública y procuración de justicia que no respondían a las expectativas ciudadanas; un pacto federal conducido con énfasis centralista, parálisis institucional, una política polarizada, bajo prestigio en las instituciones, etc.
Vicente Fox no tuvo el talento y el talante de aprovechar el bono democrático que le dio la alternancia para implementar las grandes reformas, replantear el tema de la cohabitación política y construir una agenda que recogiera las expectativas nacionales.
A tres años de camino, Calderón no sólo ha sido incapaz de cumplir la promesa “de ser el presidente del empleo”, sino también de consumar las altas expectativas generadas en campaña, todo por un gabinete plagado de ineficaces operadores políticos que lo han dejado solo y, además, han truncado las posibilidades de fortalecer las alianzas indispensables que permitan al país un gran acuerdo nacional para la reconciliación… esencial para las próximas generaciones.
A tres años de distancia, ha habido incompetencia en el gobierno federal para lograr que el 2 de julio de 2006 no sólo significase una ratificación del PAN en el gobierno, sino un cambio del sistema en su conjunto; el gabinete ha sido incapaz de rediseñar nuestro anquilosado régimen político y hacerlo incluyente. Carecemos de un sistema con la solvencia suficiente para procesar el conflicto; para reconstruir el Estado mexicano bajo la perspectiva de más sociedad y menos partidos políticos.
Tampoco ha habido suficiencia y eficiencia en el trabajo de los tres ejes de su campaña: combate a la pobreza, generación de empleos y reconciliación nacional; mucho menos se ha propiciado un cambio en la cultura política que construya una amplia participación ciudadana.
Es decir, a tres años de haber accedido al poder, el presidente Calderón, y con él su gabinete, han creado desilusión entre el electorado, del mismo tamaño que fueron las expectativas generadas, igual de decepcionantes son los resultados; a tres años, lamentablemente… es muy poco lo que hay que celebrar.
Los partidos políticos en Chiapas en las próximas elecciones deberán de abandonar esa lucha llegar al poder, en contraparte, deberán de luchar por ganarse la credibilidad y no con apoyos en precampaña, con dinero, con falsas promesas, los chiapanecos estamos artos de las mentiras, de identificar de forma “impuntual” a quien elegimos a diputado o presidente municipal, es cierto, es un sueño el mencionar que abandonen la lucha por el poder, pero deben de abandonarla por no poder.
Mientras la dirigencia del PAN no busca la conexión con su militancia demuestra Palomeque Archila estar más preocupado por sus propios intereses y es que después de las pasadas elecciones ya no hace aquellas conferencias las cueles quedaron como una demostración de sus intereses, de apoyarse en los medios de comunicación, hoy se ha olvidado. El PRI por su parte ya demostró por medio de su líder Arely Madrid Tovilla que para ella es un negocio que le deja buenos dividendos, que ante el interés de que sus “consentido$ ganaran se olvido hasta de las demandas que provocaron un laudo a pagas por más de un millón de pesos ¿Eso quien lo enfrentara? ¿El próximo líder? ¿Porque no hace frente ella si los despedidos ella los puso en esa posición? Vaya, la líder ha llegado a servirse y no a servir, esa es la voz de muchos priistas que lo dicen en Santo Domingo. El PRD con la lucha interna (casi la misma de todos los partidos) por las diferentes corrientes creadas precisamente por las inconformidades solo han demostrado estar vigentes quienes se mantienen al frente del partido, la lucha entre perredistas esta en los municipios, en los comités es decir se les ve muy difícil que coincidan cuando las vacas sagradas están trabajando a espaldas de la dirigencia. Los demás partidos no por menos importantes pero cada uno de ellos tiene un cacique identificado, el PT ha buscado oficinas grandes, pero le falta militancia y lo hemos comentado, pudo haber sido mejor que rentara un “vochito”…allí caben todos los petistas. ¡el verde ecologista? Allí los niños muerden. Daremos cuentas de las grandes debilidades de los tres partidos y de los hombres que han provocado motín a bordo.
Opiniones, quejas y sugerencias al correo rogerlaid@gmail.com

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