¿Qué se fueran a donde…..?
En el 2000, cuando fueron expulsados de Los Pinos, andaban los priistas todos desorientados, sin brújula, literalmente como perros sin dueño. Y los panistas, supuestamente llegados al poder, eran ignorados por el hombre a quien llevaron a la Silla: Vicente Fox. Díjose entonces que el PRI no sabía vivir sin Presidente y el PAN no sabía vivir con Presidente.
Casi 9 años después, al parecer Felipe Calderón ya asumió el control del PAN, aunque hay alguno que le pone Espinos en el camino, otro que no quiere entrar al Corral y uno más que, por llamarse como San Juan Diego, se hace que la Virgen le habla. (Aunque, en realidad, es él quién le habla a cualquier Virgen que se le atraviese y no le construye un santuario, pero si una Autopista del Amor)
En cuanto al PRI, también se tardó un poco, pero ya encontró su Presidente que curiosamente es ex Presidente o, mejor dicho, eggs Presidente: don Carlos Salinas de Gortari. Y para que asumiera el cargo tuvieron que darse las poco afortunadas declaraciones, desmentidas más desafortunadamente poco después, de don Miguel de la Madrid.
Apenas había dejado de correr la cinta de la grabadora, conectada a las ondas hertzianas que dicen los clásicos, de la periodista Carmen Aristegui, cuando Manlio Fabio Beltrones le recriminó a Emilio Gamboa:
-¡Ya ni la chin…tu Presidente!
-¿A qué te refieres?
-A que De la Madrid hizo declaraciones acusando a los Salinas de corruptos y aliados del narco.
Pero antes de que Emilio pudiera, replicar sonó su teléfono móvil y contestó volado:
-Bueno. ¡Mi Presidente.!
-¡Dile que se vaya a freír espárragos.!- soltó el senador.
-Presidente Salinas, dice Manlio Fabio que se vaya usted a…
-¡Que se vaya al Castillo de Windsor ya que está en Londres! …es un bonito paseo.
Pero Emilio seguía escuchando por el celular:
-Sí, señor Presidente…eso haré, inmediatamente.-y colgó.
-¿Qué pasó?- inquirió Beltrones
-¡Me… dijo… que yo me vaya a la…
-¿Te mandó a la chingada?
-Casi: me dijo que me vaya a la casa de Miguel de la Madrid y le saque una retractación pública de sus declaraciones.
-¡Pues apúrate, De la Madrid siempre acepta hacer lo que tú le digas.
-No te lo aseguro, ha cambiado mucho desde que dejó la Presidencia, ya no es tan dócil.
Y hacia la antes conocida como Casa del León Rojo- ahora del Gato Pardo-, se dirigió el ex vicepresidente Gamboa. Dicen los enterados que, ayudado por Ramón Aguirre y Paco Rojas, tuvo que rescatar a don Miguel de las garras de sus enfurecidos hijos, los primeros en reclamarle los infundios que vertió contra Salinas.
Minutos después estaba redactada la retractación, el Presidente la firmaba. Y don Carlos asumía la Presidencia…
