La risa, el triunfo y el éxito
Tenemos la obligación de reírnos, quien dijo “ya nos jodieron, ya no nos volverán a joder” y no espero en vida a Fox para que le gritaran mentiroso. Reír hasta de nuestras adversidades, de lo que ya no podremos cambiar, si usted no voto por el Chunko para diputado, se va usted a tener que aguantar, lo mismo si no voto por Emilio Salazar, vienen dos en ese paquete local y como dijera lucerito cuando defendía a su guardaspaldas ¿y?
Reírnos de todo en defensa propia, que si doña Arely Madrid le tiraron línea, que si ella la tiro o la regó, que si se quedo con un billete de campañas… ¿que si sirvió a dos amos? De todas formas la señora políticamente quedo reducida a familla y su coronel reducido a elemento de pelotón en faena de arrestado.
Podemos reírnos del aumento de la tortilla y de la gasolina, de la forma inútil de operar de la Secretaria de Economía donde despacha un fulano de nombre Raúl Ramírez que demostró ser más foxista que doña Martha asegun, sin un plan dirigido y manejándose de a muertito pretende repetir.
El chiapaneco es un extraordinario ser que hace gala de su gran sentido del humor. Se ríe de lo más risible: la política y los políticos; de lo más solemne: La religión y con la muerte bailamos y reímos este 1 de noviembre. Cumplimos fielmente con la sentencia que escribió Josieane Vernard:
“La vida es una broma enorme que Dios nos gasta
para ayudarnos a desarrollar nuestro sentido del humor.”
Si no lo tiene búsquela y si tiene la suerte de tener humor, no lo pierda.
Tener buen humor no es lo mismo que ser “gracioso”, saber arrancar una sonrisa a una persona que la está pasando mal es un gran Don, pero no hemos nacido para el noble trabajo de payaso o bufon en una fiesta, sin embargo, no debería faltar nunca en nuestra vida el sentido del humor. El ser humano no vive sólo de trabajar y ganar dinero; los italianos dicen: “Cuando el cuerpo está bien, el alma baila.”Y cuando el alma baila nuestro espíritu se regocija entre el amor y el humor.
El sentido del humor procura la sociabilidad, al reír relajamos los músculos de los hombros, del estómago, alrededor del asterisco y beneficiamos el corazón, nivelando la presión sanguínea. Después de reírse, los músculos quedan laxos, los nervios tranquilos y el asterisco feliz, masajeamos los órganos internos. Quien ríe vive más, es decir, la risa no sólo ayuda a la longevidad, si no también a gozar una vida plena. Cuando reímos mandamos el mensaje que dentro hay un alma llena de luz que florece en el amor. Si no me cree `pregúntele a Santa Claus (alias papa Noel) de que se ríe siempre. ¡De nada! Por eso vive en nuestros corazones.
Despertar con buen sentido del humor, nos hace felices el resto del día. Está comprobado que el humor es una vacuna de placer, ya que se fortalecen las células de la “inmunoglobulina A”; este sentido es la fuerza de la vida. Quien sabe reír da relieve a su personalidad, es un deber humano, un servicio que puede ofrecerse sin costo alguno y que los demás siempre agradecen; embellece, porque adorna el rostro de la gente feliz.
El sentido del humor es fuente de sinceridad y no hace distingos de ningún tipo, pues unifica criterios, es medicina pura para el alma y el cuerpo; mediante este sentido, el organismo encuentra un balance y recibe como gran recompensa salud, otorgando beneficios a nuestro cuerpo porque son curativos: ataca diariamente las hormonas del estrés, produce placer inmenso y regocijo de alivio; independientemente de desarrollar y fortalecer el sistema inmunológico, además de mantenernos sanos ante las miradas de envidia.
Quien corre el lápiz sabe que el humor es infeccioso; se transmite como la gripe. Tosn estoy contagiado, cuando alguien me sonríe, yo le respondo con una sonrisa, Cuando alguien encuentra mi rostro sonriente y también sonríe, sé que también está contagiado.
El humor es un fenómeno humano no sólo para adultos; no es como un género literario para lectores serios, si no, una flor de espíritu para almas en proceso de madurez.
El humor no es ofensa, sino simpatía: no es herida, sino bálsamo; no es carencia, sino obra del amor. No por nada la coincidencia en las palabras: amor y humor, son sólo un fonema de diferencia. Por eso siempre digo que: “El humor ha de leerse con amor”
Para roorvi:
En la escuela nos enseñaron a rivalizar por las mejores calificaciones, en la vida profesional estamos obligados a competir por un mejor puesto, por un mejor sueldo, siempre estamos en la competencia, por un ascenso, por un amor, por todo. Es mas hasta para subir a un taxi, por comprar un boleto al cine.
De tal manera que la rivalidad aparece en la carrera hacia el éxito como una exigencia insoslayable, no menciono pisotear a los demás, ese es otro tipo de competencia, si pretendemos triunfar debemos de luchar, superar a otros para llegar a nuestro objetivo, confiar en nuestros conocimientos y dominarlos perfectamente, eso nos llega al punto que necesitamos: Conocemos bien como superar y triunfar ante la adversidad y eso se gana haciendo un recuento de nuestras habilidades reales. Y te pregunto ¿Cómo quieres triunfar si no explotas tus habilidades, tus talentos esos que te conocemos? ¿Por las que haz sido envidiada? ¿Por las que hoy te buscan, para tener una pieza cual trofeo fueras? Para superar y sobresalir ante ese mundo que te busca derrocar hay solo una solución: el autoconocimiento esto te llevara a ser ganadora y no victima en la lucha que engendra la competencia. ¿te conoces bien? Ubica, triunfa y supera. Dios te ha dado alas. Eres una piedra que se ha pulido y resultaste ser tu. Roorvi.
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