Punto de vista

Mario Tassías

El envío no es nuevo, cobra vigencia, por casualidad, cuando se acerca la fecha de las elecciones federales.
Algunos amigos se han tomado la molestia de incluir en su lista de envíos, una copia de un documento que circula, según se, profusamente por la red de redes. El tema va más allá de una conversación de café. Impacta la economía familiar de quienes tienen un vehículo por el que hay que pagar tenencia, también este año.
El correo hace referencia a un noticiero del Grupo ACIR, (Asociación de Concesionarios Independientes de Radio), un consorcio importante por su infraestructura de emisoras y red nacional vía satélite. Fundada en 1965 por Francisco Ibarra López, opera más de 175 emisoras propias y asociadas en 71 ciudades de la república.
La reseña señala que “El presidente Felipe Calderón dijo que no se pagaría tenencia vehicular en 2009, para cumplir una promesa de la campaña presidencial”.
Dicen más, “…el Grupo ACIR está dando informes de dónde, cuándo y a qué hora lo dijeron y quiere que se hagan valer las promesas de campaña. Lo único que nos piden es que mandes un correo electrónico, comunicando que no estás de acuerdo con este impuesto o llames al teléfono: 01-55-5922-0889”
La sugerencia es que se copie el mensaje y se reenvíe… “en la unión está la fuerza”. El mensaje está dirigido “a todos los mexicanos”. Con un “Exhorto a todos los automovilistas de todo el país de México a que digamos un rotundo no a la tenencia”
Quienes promueven la idea señalan “Quitémonos este impuesto tan injusto que año tras año afecta directamente nuestros bolsillos. No existe una razón justificable para que seamos el único país del planeta, que año tras año, el gobierno nos hace pagar un impuesto por un objeto que ya pagamos impuesto (sic) cuando lo adquirimos”.
Jurídicamente pude argumentarse que el impuesto a la tenencia vehicular no cumple con el destino del tributo. Es una herencia de los gobiernos anteriores. Fue creado con el objeto de impulsar los Juegos Olímpicos de 1968 y debió derogarse una vez cumplido el objetivo. Se dice en derecho que “desaparecido el objeto del tributo, el tributo debe desaparecer”.
El correo circulante alude a una queja, textualmente indica: “Ahora que digamos que el dinero que se recauda es para que nuestros vehículos circulen por unas buenas carreteras. Pero casi todas las calles y carreteras de todos los lugares de todas las ciudades están en muy malas condiciones”.
Agrega: “… pocas de las carreteras que se encuentran en buen estado resultan que son autopistas y para transitarlas hay que pagar. Por eso digamos no a tenencia, que el gobierno se entere que ya no lo queremos pagar”.
Hace un llamado a la unidad, literalmente solicita que hay que “… estar unidos. Por primera vez dejemos a un lado nuestro individualismo y unámonos como país, como mexicanos, apoyémonos para juntos buscar algo justo y legal, empecemos con esto a cambiar la mentalidad, las ideologías y empecemos a exigir y a cumplir, la unión hace la fuerza, vamos a contribuir para tener un México mejor y eso solo lo lograremos siendo mejores mexicanos”.
Los remitentes solicitan que se reenvíe este correo electrónico a todos los conocidos. Remata: “El presidente Felipe Calderón en su campaña prometió eliminar este impuesto, empecemos por primera vez a exigir y a unirnos como mexicanos, para poderlo lograr”.
Hay una advertencia que traen consigo las llamadas cadenas: “si no lo mandas y lo trasmites no te quejes del país en el que vives”.
Dijimos que el tema no es nuevo, el año pasado, para no ir más lejos, los diputados Miguel Ángel Errásti Arango y Daniel Ramírez del Valle del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional de la IV Asamblea Legislativa del Distrito Federal anunciaron que se buscarían amparar judicialmente a automovilistas inconformes con el gobierno del Distrito Federal por condicionar la verificación vehicular al pago de tenencia.
Se pretendía que la acción de los legisladores se extendiera a todo el país. En apoyo a los ciudadanos los legisladores pusieron a disposición de los ciudadanos un formato de amparo judicial para revertir la medida.
Habría que pensar en el establecimiento de políticas de recaudación para determinar, a quien le corresponda pagar impuestos, así como evitar caer en la ilegalidad de los cobros en perjuicio de los habitantes de esta capital.
La obligación de pagar una contribución, tiene una connotación de vacío en el bolsillo. La recaudación no tiene un bien manifiesto que satisfaga las necesidades de los contribuyentes y de ahí las inconformidades.
No debemos soslayar que en este año hay elecciones de diputados federales, valdría la pena conocer si en sus propuestas de campaña han incluido derogar una ley que obliga a pagar un impuesto que se paga al comprar. Así de absurdo es el pago de tenencia vehicular.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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