Mario Tassías
Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad. Bertrand Russell
Aprobadas las plataformas electorales de los partidos contendientes para las elecciones del 5 de julio, ya tenemos elementos necesarios para que el primer domingo del séptimo mes de este año, votemos por quien mejor nos vaya representar en la Cámara de Diputados. Créame que de las listas que ya conoce, habrá quienes si merezcan el voto. Votar es un derecho y una obligación, para integrar los órganos del Estado de elección popular.
Votar es una acción universal, libre, secreta, directa, personal e intransferible. Intuyo que no debe permitir que un regalo, un sentimiento de lástima, o de simple simpatía incidan en su decisión, porque a quien vamos a elegir en la fecha señalada es a los legisladores que se supone van a trabajar para legislar, ya sabemos que el gran legislador es el Poder Ejecutivo, pero la actividad legislativa es una oportunidad para la elaboración de normas jurídicas: “…que tienden a solucionar y satisfacer congruentemente los conflictos” dice el doctor Manuel González Oropeza, en el Diccionario Jurídico Mexicano del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Así que nuestra elección no debe ser por un cualquiera. Tiene que ser un hombre o mujer, con características que demuestren su congruencia con la realidad que enfrentamos todos los días. Debe responder a las necesidades de la sociedad a la que va a representar. Ya basta de cofrades.
Si bien es cierto que las precampañas arrancaron el 31 de enero y concluyen el 11 de marzo, es ahora que el Instituto Federal Electoral ha aprobado el pasado 28 de febrero el registro de las plataformas electorales de los ocho partidos políticos nacionales cuando nos debe quedar claro que la información que ofrecen en sus propuestas de campaña, sirva para se convierta en un “voto informado y avancemos hacia una democracia de mayor calidad” ha dicho el Presidente del IFE.
Conste que es a partir del 11 de marzo y hasta el inicio de la campaña electoral, cuando los partidos políticos, coaliciones, precandidatos y candidatos se abstendrán de organizar actos de proselitismo. El calendario electoral señala que “la modalidad para elegir candidatos, ya sea por elección interna, asamblea nacional electoral o equivalente, o sesión del órgano de dirección facultado, deberá celebrarse a partir del 12 de marzo y, a más tardar, el día 31 del mismo mes”. Los partidos políticos están comprometidos a presentar sus informes de precampaña, a más tardar el 10 de abril de 2009. Es bueno saber que, el Consejo General y las instancias distritales sesionarán el 2 de mayo, antes de las 11:00 horas, para registrar las candidaturas que hayan cumplido con los requisitos de ley.
Sin perder de vista el tema inicial, hay que señalar que de acuerdo con los artículos 27, párrafo 1, inciso e) y 222, del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), todo partido político postulante tiene la obligación de presentar y obtener el registro de la plataforma electoral que sus candidatos sostendrán a lo largo de las campañas políticas. Eso significa que los candidatos deben sustentar sus campañas en la plataforma del partido o coalición, según el caso, que les postula.
Y es aquí donde como electores tenemos la oportunidad de saber qué es lo que ofrecen como organización. A qué se comprometen. Es una forma de razonar nuestro voto. Votar pensando.
Un reportaje de Rodrigo Vera, titulado “Plataformas electorales: lo mismo y lo obvio” que publica la revista Proceso en su edición 1687 que circula desde este domingo 1 de marzo, señala que: “Las plataformas electorales de los tres principales partidos del país… no son distinguibles en lo social y lo económico –más empleos, mejores ingresos, vivienda digna, ampliación de los servicios de salud– y sólo presentan algunas divergencias en asuntos muy específicos, como el aborto, la eutanasia y la lucha contra el narcotráfico. Puede decirse que, con esas excepciones, PAN, PRI y PRD ofrecen a los electores lo mismo y lo obvio”.
Los tres “… coinciden en que sus respectivos candidatos impulsarán la “generación de empleos” y de “mejores ingresos” para los trabajadores; un “desarrollo rural” que dará “seguridad alimentaria” a nivel nacional; una “vivienda digna” para los mexicanos; “cobertura universal” en materia de salud, así como el fortalecimiento de la “educación pública y gratuita”, entre muchas otras cosas”, agrega el reportaje.
En la contienda electoral de este año participan otras cinco organizaciones, las que el pueblo denomina como “la chiquititada”. Que se adhieren a los tres principales. No dan para más.
En la elección de diputados federales por el principio de mayoría relativa de 2006, la alianza PRI-PVEM obtuvo 468,167 votos 37.62%, la coalición PRD-PT-Convergencia con 461,974 votos 37.12%, seguidos por el PAN con 211,719 votos, 17.01%. Por distritos la alianza PRI-PVEM obtuvo triunfos en Palenque, Bochil, Ocosingo, Ocozocoautla de Espinosa, San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Tapachula, el PRD ganó en los dos distritos de Tuxtla Gutiérrez, Tonalá, Villaflores. El distrito de Huixtla, fue para el PT. Hoy los tiempos son otros, sin embargo…
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