Punto de vista

Mario Tassías

Si no fuera porque en las decisiones de ellas y ellos descansa una parte del poder político en México, la otra parte se supone que lo tiene el pueblo, uno podría ignorar los resultados de la “Primera Encuesta Nacional sobre la Discordia y la Concordia” en donde la clase política “reprueba en 10 conductas clave” y todavía nos preguntamos ¿por qué no avanzamos políticamente como país?
El poder político es “una consecuencia del ejercicio de las funciones de las personas que ocupan un cargo representativo dentro de un sistema de gobierno en un país”. Normalmente se debe al producto de un sistema democrático. Se sostiene del voto de los electores. Se legitima cuando es electo de acuerdo con las leyes. En México, los representantes de los poderes federales, Presidente de la República, Diputados Federal y Senadores se eligen bajo la legalidad establecida en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales COFIPE, que tiene su fundamento en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Ahora vamos por partes: ¿Qué entendemos por discordia y concordia?

Discordia tiene que ver con oposición, con obstáculo, cuando hay discordia existe una desavenencia de voluntades u opiniones. En el Congreso, donde hay infinidad de corrientes, sin que esto tenga sentido metafórico, hay discordia cuando no hay arreglo por división de pareceres. El resultado de las discordias sería de gran trascendencia para la vida del país, si las diferencias contaran con argumentos de peso y no de veleidades.

La encuesta revela que “Los enfrentamientos en el Legislativo es el tipo de comportamiento que provoca mayor indignación entre la sociedad. En segundo término se destacan el incumplimiento de promesas, la corrupción y la indiferencia de los gobernantes”.

La concordia, tiene como equivalente el consenso. “Aunque casi una tercera parte de la población desconoce el significado del concepto “concordia”; éste se asocia principalmente a valores positivos como acuerdo y armonía” se señala en la encuesta. Al final es el “ajuste o convenio entre personas que contienden o litigan”. Es antecedente para la paz.

Se ha dicho que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, después de consultar la Primera Encuesta, coincido con usted de que los políticos que tenemos, no nos merecen como pueblo.

La percepción es unánime, “no existen diferencias estadísticamente importantes en la forma en que hombres y mujeres conceptualizan la concordia: “los políticos fueron reprobados en: tolerancia, aprobación de leyes que buscan el beneficio común, disposición al diálogo y la negociación, la rectitud, el respeto a las leyes, y a las instituciones”.

Aunque podemos argumentar que la apreciación puede ser subjetiva, que la estadística solo es un ejercicio de números, lo cierto es que los ciudadanos confiamos cada vez menos en quienes nos representan como producto de la decisión electoral.

Muchos políticos suponen que viven en un pueblo de desmemoriados. De retrasados mentales incapaces de tomar decisiones inteligentes. De ciudadanos que deben aceptar discursos sin disentir. Que no tienen derechos para estar en desacuerdo. Políticos rastreros que apelan a todo tipo de recursos, incluso la compasión con la finalidad de ganar adeptos. Es lamentable pero así sucede.

La encuesta fue realizada por Zimat Consultores, al presentar los resultado que se pueden consultar en la revista Nexos, y su página en Internet www.nexos.com.mx los analistas Héctor Aguilar Camín, Carlos Elizondo y Leo Zuckerman coinciden “en que la política en el mundo real siempre es discordia, y que la política en todas las democracias es discordia”.
Mientras tanto aquellos pelean, dan espectáculo circense, se duermen en su curul y levantan el dedo sin saber por qué, el país tiene los problemas que enfrenta. El abuso del poder es autocracia. Hay que equilibrar el ejercicio del poder con el ejercicio de las libertades humanas. Al final de cuentas el poder no es ni malo ni bueno, adquiere sentido por la decisión de quien lo usa. Es solo una posibilidad. Ojalá nuestros políticos lo entendieran.

Algo tiene de mágico y vigencia “Ensayo sobre la lucidez” (Alfaguara) el libro memorable de José Saramago por su crítica al poder político y “a la complicidad” de los medios que convierte en héroes y heroínas a seres comunes que por el hecho de alcanzar un puesto de elección popular, se enferman de soberbia.

Políticos que carecen de tolerancia. Que no tiene ni idea sobre las leyes que aprueban. Que no buscan el beneficio común. Qué no tiene disposición al diálogo y la negociación, a la rectitud. El respeto a las leyes y a las instituciones. Lo dicen los números de esta encuesta que valdría la pena tener a la vista ahora que aparezcan hombres y mujeres en busca de legitimarse como aspirantes a diputados federarles con su voto. Tenga cuidado, “Los sótanos de los regímenes democráticos también están llenos de esqueletos” ha dicho Saramago.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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