Punto de vista

Mario Tassías

Relativamente no hace mucho tiempo, los mexicanos despertamos en el uso del internet. En este pueblo de grandes contrastes, en la actualidad hay gente que aún no sabe que existe una inmensa telaraña informática en donde es posible encontrar, todo o casi todo lo que se nos ocurra. Cuestiones de necesidad nos convierte en usuarios. Altos costos de interconexión impide que esta herramienta llegue a todo mundo. Se dice que en México es donde el costo por uso de internet es el más caro del mundo. Quienes no usan este instrumento de la comunicación podría ser porque no lo necesitan. Sin embargo, hay personas que despiertan y duermen con la computadora al lado. No ven sus vidas sin el teclado y la pantalla.

La computadora solucionó gran cantidad de labores en la casa, en la oficina, en la escuela, en las empresas. Estudiantes de diversos niveles ya no conocieron las máquinas de escribir, sus vidas solo se explica a través del uso de una computadora y del uso de internet.

Pero ¿cómo usamos los mexicanos ese conjunto de técnicas que abren ante nuestra mente, la posibilidad de encontrarnos con lugares insospechados?

En su edición 117 http://experiencia.indigobrainmedia.com/web/piensa/edicion117 Índigo Brainmedia corre la cortina para mostrarnos cómo utilizamos el internet.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, INEGI y la Asociación Mexicana de Internet, AMIPCI somos 20.8 y 23.7 millones de usuarios. Otra empresa, comScore especialista en tráfico de redes que cuenta nada más a los mayores de 15 años señala que somos 12.5 millones los que nos conectamos. México es el décimo cuarto país con el 1.2% de los cibernautas en el mundo. ¿Cuáles son nuestros hábitos como usuarios?

Así de entrada. Señala que donde más nos conectamos es en el trabajo y en la casa, en menor medida en los cibercafés. En el mundo hay 185 millones de dominio de internet y los mexicanos usamos entre 5 y 6 horas diarias en estar en línea.

El reportaje informa que es Google, Hotmail, Hi5 y Yahoo los sitios que más visitamos. Que los buscadores, correo electrónico, mensajería instantánea, videos en línea, redes sociales, comercio electrónico, blogs y descargas, en ese orden son nuestras preferencias.

Señala también que los sitios que más visitamos en orden de preferencia son Google México, Windowslive. Youtube, Metroflog, Microsoft Network, Yahoo, Hi5, Mercado Libre, Google, Blogger, Facebook, entre otros.

Nuestros intereses están con la novedad, a Google le buscamos porque nos apremia algún dato o nos inquieta alguna duda. Hotmail es la oportunidad de intercambiar ideas con amigos o simplemente saber cómo está la familia, cómo te fue con el chavo o la chava que conociste ayer. Normalmente el cotilleo, o la conversación trivial. En muy pocas ocasiones se nos ocurre intercambiar puntos de vista sobre temas trascendentales para la familia, la profesión o la comunidad. Todavía, afortunadamente preferimos el contacto personal.

A través de la red, intercambiarnos las famosas cadenas, algunas evidentemente ofensivas a la inteligencia del común de los cibernautas. Enviamos correos cuyo contenido no tiene nada que ver con el respeto a la persona, o con la moral o las buenas costumbres. En muchos casos es la diversión por sí misma, sin importar las consecuencias.

Se dice que en otros países con mayor cantidad de usuarios. Con interconexiones más rápidas y usuarios con un mayor nivel de civilización, el internet sirve para casi todo. Es una herramienta, que usada en toda su capacidad resuelve desde asuntos cotidianos hasta conflictos de mayor envergadura. Lo más reciente, por decir algo, en esa generación de componentes lo inventado ayer, hoy es obsoleto. Es el libro electrónico. Un aparato que permite leer novelas en una pantalla de 15 centímetros.

Esa es una opción, lejana del común de la gente. La última generación del lector. Fue presentado este lunes en la biblioteca Morgan de Nueva York. Amazon, la empresa, “ha conseguido que su lector haga la lectura prolongada en una pequeña pantalla agradable. La clave está en que la tecnología E-Ink convierte al monitor en lo más parecido a la página de un libro eliminando, por ejemplo, la molesta iluminación excesiva”.

“Kindle tiene el tamaño de un libro de tapas duras, pesa sólo 300 gramos e incluye conexión inalámbrica a Internet que permite descargar volúmenes de la tienda online de Amazon en sólo un minuto sin tener que disponer de una computadora. Tiene un catálogo de 230.000 libros, además de blogs, periódicos y revistas. Cada descarga tiene un precio distinto: un bestseller cuesta, por ejemplo, diez dólares”.

El libro electrónico podría ser en breve algo habitual incluso en la pantalla del teléfono móvil. Algo que los internautas mexicanos, todavía tendremos que esperar.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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