Punto de vista

Mario Tassías Aquino

Posiblemente sea cuestión de enfoques, pero tener mala ortografía es asunto de cultura general. Es decir, una cultura pobre de elementos de los cuales asirse para escribir. El proceso de escritura, exige pensar, razonar y ejecutar, representar “por medio de letras o signos una idea o concepto”, según el diccionario. El asunto es complejo como la sociedad del país.
En derecho, utilizamos el concepto escritura para denominar un documento público o privado que formaliza un acuerdo de voluntades por la posesión de un bien inmueble. Decimos sagradas escrituras para referirnos al conjunto de los libros que conforman la Biblia o el Antiguo Testamento. Pero no son los temas a abordar.

Desde la más tierna experiencia en la escuela, es fundamental capacitarnos para escribir. Nos enseñan a deletrear. Aprendemos a leer. Así empezamos a escribir letras, símbolos, palabras o frases, muchas veces sin una consideración lógica. Quizá por excepción o regla, no tenemos adiestramiento para escribir.

La ortografía ocupa un lugar no importante en el proceso de enseñanza aprendizaje. Lamentablemente hay educadores que enseñan sin inspirar en el alumno el deseo de aprender. Forjan en fierros fríos. Muchos cursamos la educación primaria sin la elemental idea de lo que significa redactar. Que diga aunque no hable, musitan en descargo, quienes escriben como Dios les da a entender.

En un informe publicado por Laura Poy Solano en La Jornada, el domingo, 11 de enero, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), advierte que los malos resultados en las habilidades ortográficas de los alumnos de educación básica en México, están asociadas a un deficiente uso del léxico, falta de lectura y desatención en el proceso de escritura «aspectos relacionados con la capacidad de autorregulación que tiene el alumno de sus propios procesos mentales».

Existen recetas pedagógicas para aumentar el léxico. Muchas de ellas sugieren leer. Otras aconsejan adiestrarse con ejercicios ortográficos. Hay tal cantidad de volúmenes dedicados a “descomplicar” el uso de la gramática, que pasan inadvertidos para quienes es más sencillo oprimir un botón para cambiar de canal, que levantar la tapa de la portada de un libro.

El informe “La ortografía de los estudiantes de educación básica”, revela que quienes tienen la responsabilidad de educar, no están a la altura de las necesidades de los educandos. Aquellos y aquellas que se consideran jóvenes, porque es cierto que el ser humano comienza a ser viejo cuando deja o sugiere que ya todo lo sabe y supone que ya no es educable.

El documento revela que la frecuencia de errores ortográficos en alumnos de tercero y sexto de primaria, así como en tercero de secundaria, es «muy alta», y, a pesar de que los problemas de acentuación son los más comunes, la omisión, adición o sustitución de letras, además de la mala segmentación de las palabras, constituyen un «grave problema» para los estudiantes de educación básica. Los niños no son los únicos. Hay que ver cómo jóvenes universitarios son incapaces de redactar un informe. Ya no se diga otro tipo de estructura gramatical.

Más de una vez nos han dicho que los mexicanos no leemos. Ocupamos los últimos lugares en ese tema ante otras naciones. No podemos ocupar un sitio destacado en la sociedad del conocimiento si no modificamos nuestros hábitos de lectura y por tanto nuestra capacidad de escribir. Nuestro atraso tiene una relación de origen en los primeros años escolares. Lo decía María Montessori “La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle”. Comprender es un concepto asociado con lo que atraemos por medio de la lectura. El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho, dijo alguna vez Miguel de Cervantes Saavedra.

Sirva la reflexión para conocer y amar la lectura. Leer es cambiar horas de fastidio por tiempo de indecible y grata compañía. Según Sir Francis Bacon, filósofo y estadista británico “La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso”.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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