Mario Tassías
El 17 de abril es el Día Internacional de las Luchas Campesinas. Conmemora la masacre de 19 campesinas y campesinos que luchaban por tierra y justicia en Brasil en 1996.
Cada año se celebra este día en todo el mundo, en defensa de las campesinas y los campesinos que luchan por sus derechos. Informa la Vía campesina en un boletín. (Jakarta, 2 de marzo de 2012)
Durante los últimos años los campesinos han padecido las nuevas políticas y de un nuevo modelo de desarrollo basado en la expansión y expropiación de terrenos, conocido como acaparamiento de tierras.
El acaparamiento de tierras es un fenómeno impulsado por inversores y personas con poder a escala local, nacional e internacional, con la connivencia de gobiernos y autoridades, para controlar los recursos más preciados del mundo. Ha provocado la concentración de la tierra y recursos naturales en manos de grandes inversores, dueños de plantaciones, empresas madereras, hidroeléctricas y mineras, desarrolladores turísticos e inmobiliarios, autoridades portuarias y de infraestructuras, etc.
La consecuencia ha sido el desalojo y desplazamiento de poblaciones locales —generalmente campesinos y campesinas—, la violación de derechos humanos y de la mujer, el aumento de la pobreza, la fractura social y la contaminación ambiental.
El acaparamiento de tierras trasciende las estructuras Norte-Sur: las corporaciones transnacionales involucradas están basadas en Estados Unidos, Europa, Chile, México, Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Tailandia, Malasia, Indonesia y Corea del Sur, entre otros.
Las instituciones financieras, como los bancos privados, los fondos de pensiones y otros fondos de inversión, se han convertido en poderosos agentes en el acaparamiento de tierras, mientras se siguen emprendiendo guerras para tomar el control de las riquezas naturales.
El Banco Mundial y algunos bancos regionales de desarrollo están facilitando el acaparamiento de tierras y agua mediante la promoción de medidas y legislaciones que favorecen a las corporaciones, como el suministro de capital y garantías para inversores corporativos y el fomento de un modelo económico de desarrollo destructivo y extractivo.
En el interín, el Banco Mundial y otras instituciones han propuesto siete principios para la Inversión Agrícola Responsable (IAR) que deberían prevenir los abusos, pero que en realidad dan legitimidad al acaparamiento de tierras.
Muchos gobiernos y gabinetes estratégicos justifican el acaparamiento de tierras, alegando que la agroindustria modernizará las prácticas agrícolas atrasadas y garantizará la seguridad alimentaria para todos. Sin embargo, por muy difundidas que sean estas aducciones, se ha demostrado que son falsas en el mundo real.
Los agentes clave detrás del acaparamiento de tierras dan prioridad a las ganancias por encima del bienestar de las personas: producen agrocombustibles si ello resulta más rentable que la producción de alimentos; y exportan su producción alimentaria si es más lucrativo que venderla en el mercado local.
Los grupos de presión corporativos poseen una fuerte influencia política que a menudo embarga a las instituciones democráticas. Actúan con la complicidad de la clase dirigente local y nacional (comerciantes, políticos y líderes de comunidades), que no protegen a su propio pueblo del saqueo.
La Vía Campesina realiza un llamamiento a todas y todos sus miembros y aliados, movimientos de pescadores, organizaciones de trabajadores agrícolas, grupos de estudiantes y medioambiente, movimientos a favor de la justicia social, a organizar acciones el día 17 de abril para ejercer una masiva demostración de resistencia popular al acaparamiento de tierras y destacar la lucha contra el control corporativo sobre los recursos agrícolas y naturales.
El llamado es por la unión. La lucha se da para detener el acaparamiento y reclamar la tierra tomada. ¡La tierra debería estar en manos de quienes la trabajan! Para aplicar una reforma agraria integral a fin de llevar justicia social a las zonas rurales. Acabar con el control de la vida de miles de millones de personas, ejercido por unos pocos inversores y empresas transnacionales. Oponerse a los principios de las “inversiones agrícolas responsables” (IAR) propuestas por el Banco Mundial. Reforzar el sistema de producción agrícola basada en la agricultura campesina y la soberanía alimentaria.
La VC invita a organizaciones, movimientos y agrupaciones y personas a que el 17 de abril organicen una acción directa, una proyección de vídeo, un mercado campesino, una ocupación de tierras, un debate, una protesta, una exposición de arte, o cualquier otra acción que destaque el mismo objetivo. El Día Internacional de las Luchas Campesinas, no debe pasar desapercibido
