Mario Tassías
Organizaciones campesinas, indígenas y afro descendientes de Centroamérica, vuelve a alzar la voz ante la represión, criminalización a sus luchas, destrucción de cultivos, persecución judicial, el acaparamiento de tierra y la explotación de los bienes naturales mediante la implementación de los mega proyectos, como monocultivos, minería e hidroeléctricas en la región.
En un comunicado de La Vía Campesina Centroamericana, se advierte que la región “atraviesa una profunda crisis alimentaria y represión campesina”. No es la primera vez que son denunciadas violaciones a los derechos humanos. No es la primera vez que aquellos países de la cintura de América sufren ante la intolerancia.
Debo decir que La Vía Campesina es un movimiento internacional de campesinos y campesinas, pequeñas y medianas empresas, sin tierra, mujeres rurales, indígenas, jóvenes rurales y trabajadores agrícolas.
Es autónomo, plural y multicultural, independiente de cualquier tipo político, económico, o de otro tipo de afiliación. Nacido en 1993, La Vía Campesina, hoy reúne a cerca de 150 organizaciones en 70 países en Asia, África, Europa y las Américas.
DE Centroamérica, LVC reseña que los conflictos denunciados, generan “un déficit de la soberanía alimentaria, esto lleva a una crisis profunda, hambruna y extrema pobreza en las comunidades campesinas teniendo mayor impacto en las mujeres, niños y ancianos”
En documento fechado el 25 de enero de 2012 en Tegucigalpa, Honduras, LVC expresa su repudio y condena los ataques sistemáticos que sufren “nuestros hermanos y hermanas del Bajo Aguán en Honduras; y las compañeras y compañeros del Valle del Polochic en Guatemala”.
Exigen a los presidentes Porfirio Lobo Sosa de Honduras y Otto Pérez Molina de Guatemala, “buscar una solución inmediata a los conflictos de tierra de las comunidades y no ser cómplices de los terratenientes y empresarios nacionales e internacionales, cuya única respuesta es la represión y el “sicariato” contra las campesinas y los campesinos”
“La Vía Campesina Centroamérica hace un llamado enérgico a los gobiernos, movimientos sociales, a los pequeños y medianos productores, trabajadores e intelectuales de Latinoamérica y el mundo, exigir políticas públicas a favor de las y los campesinos, promover acciones que mejoren las condiciones de vida en el campo; una verdadera Reforma Agraria Integral y así enfrentar las crisis a las que nos ha impuesto el modelo neoliberal”
Exigen “el cumplimiento de los derechos de las mujeres y las juventudes, como la salud, educación, el acceso a la tierra, a la infraestructura, asistencia técnica, semillas nativas y créditos favorables para asegurar el desarrollo integral”.
“El Movimiento Campesino Centroamericano está convencido del papel que juegan las mujeres y las nuevas generaciones en la estabilidad y continuidad de nuestra sociedad en su conjunto”.
Las organizaciones de Centroamérica hacen un llamado a la comunidad nacional e internacional a expresar su solidaridad con las campesinas y campesinos del Movimiento Unificado Campesino del Aguán – MUCA en Honduras y de los pueblos originarios que habitan las riveras del Valle Polochic en Guatemala y los demás movimientos campesino que luchan en esa región.
Llaman e invitan a unificar esfuerzos, apoyar y respaldar una Campaña de Solidaridad a favor de las comunidades que luchan por el acceso a la tierra y defensa a la madre naturaleza.
Saludan al pueblo nicaragüense por la lucha y esfuerzo que hacen por el incremento de la producción la cual genero un crecimiento económico del 4% contrario a la situación que viven los países arriba mencionados.
No hay que ir demasiado lejos en tiempo y espacio, para comprobar que los pueblos centroamericanos urgen y necesitan una reforma agraria. Que han resistido por siglos y están de pie en memoria de los que han caído. Que los tiempos han cambiado y que las mujeres campesinas exigen ser protagonistas de esta lucha por el campo. En pocas palabras, la lucha de aquellos pueblos empieza a globalizarse y juzgaría que van acompañados.
