Punto de Vista

Mario Tassías

Más allá de quiénes la firmen y quienes la impulsen, el desplegado “Por una democracia constitucional”, es lo más cercano al texto de nuestra Carta Magna.
Lo que plantea está explicito en más de un párrafo constitucional. El documento es firmado por distinguidos políticos del PAN, PRI y PRD. Por sí alguien descubrió que los que firman la carta pertenecen a diversos partidos políticos, está en lo cierto.

Entre ellos destacan dos gobernadores, escritores y analistas, investigadores y un exrector de la UNAM.

Los abajo firmantes tienen nombres tan reconocidos como Carlos Fuentes, Jorge Volpi, ergio Aguayo, Jorge Alcocer, Agustín Basave, Ricardo Becerra, María Amparo Casar, Rolando Cordera, Lorenzo Córdova, José Antonio Crespo, Denise Dresser, Federico Reyes Heroles y José Woldenberg.

Aparecen los nombres de los investigadores Daniel Barceló y Miguel Carbonell, el ex Rector Juan Ramón de la Fuente y el periodista Miguel Ángel Granados Chapa.

Por el PAN firman José González Morfín, Javier Corral, Francisco Paoli, Santiago Creel, Diódoro Carrasco y Ernesto Ruffo Appel.

Por el PRI Manlio Fabio Beltrones, Francisco Labastida y Pedro Joaquín Coldwell.

También estampó su firma Manuel Camacho, dirigente del Diálogo para la Reconstrucción de México –que conforman PRD, Movimiento Ciudadano y PT–, los perredistas Marcelo Ebrard, Cuauhtémoc Cárdenas, Lázaro Cárdenas, Carlos Navarrete, Arturo Núñez y Armando Ríos Piter.

Otros son Arturo González Cosío, Fernando Lerdo de Tejada, Sergio López Ayllón, Luis Martínez, Patricia Mercado, Mauricio Merino, Jorge Montaño, Xóchitl Gálvez, Pedro Salazar y Diego Valadés.

Los Gobernadores de Oaxaca y Sinaloa, Gabino Cué y Mario López Valdez, respectivamente.
El desplegado no incluye a Enrique Peña Nieto del PRI, Andrés Manuel López Obrador de MORENA y a los panistas Ernesto Cordero Arroyo y Josefina Vázquez Mota del PAN, aspirantes a la nominación presidencial.

El texto apunta que: “El Gobierno debe contar con apoyo mayoritario de los representantes de la Nación. Si ningún partido dispone de mayoría en la Presidencia y en el Congreso, se requiere una coalición de gobierno basada en un acuerdo programático explícito, responsable y controlable, cuya ejecución sea compartida por quienes lo suscriban”.

“Queremos un sistema político que haga compatibles las diferencias propias de una democracia y las conductas cooperativas propias de una República”, afirman los que firman al rubro.

“Para consolidar la democracia constitucional es necesario que el Congreso y el Gobierno funcionen de manera armoniosa”, aseveran.

Algunos de los puntos que plantean:

-El titular del Ejecutivo podrá optar por un Gobierno de coalición con fuerzas políticas distintas a las que lo postularon al cargo.

-Deberán acordar las políticas públicas.

-Algunos o todos los integrantes del gabinete tendrán que ser ratificados o nombrados por el Congreso.

-El Presidente podrá acudir personalmente al Congreso a presentar iniciativas, informes, gestionar asuntos de Gobierno, rendir cuentas y responder preguntas.

-Se creará la figura del jefe de gabinete, quien será ratificado por el Senado. Éste será sujeto de moción de censura, con lo cual podrá ser removido por la mayoría calificada de los legisladores. Además, podrá ser sujeto a juicio político.

Habría que recordar que el gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.

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