Mario Tassías
El hecho de que el número de personas hambrientas en el mundo haya subido de 800 millones a mil millones en los últimos años, aunado a la hambruna en Somalia, muestra que el sistema alimentario dominante de la corporaciones es incapaz de alimentar al mundo, a la vez que las emisiones de gases de efecto invernadero producidos por el mismo modelo calientan el planeta y dañan a la Madre Tierra.
Lo anterior, forma parte del texto de la Declaración Final del II Encuentro Continental de Formadoras y Formadores Agroecológicos que al lado de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo organizó entre los días 28 de julio y 3 de agosto del 2011, La Vía Campesina, en Chimaltenango, Guatemala.
LVC, propone la agricultura agroecológica, campesina, indígena, comunitaria que se presenta como pilar fundamental en la construcción de la soberanía alimentaria.
Este modelo de agricultura produce alimentos sanos, basados en la diversificación de cultivos, en nuevas relaciones entre hombres, mujeres y la naturaleza, en la eliminación del uso de agrotóxicos, de transgénicos y la dependencia del capital.
Para LVC que tiene filiales a 150 organizaciones en 70 países, el Banco Mundial, los malos gobiernos y las empresas transnacionales quieren apropiarse del concepto de agroecología a través del proceso de la COP-17 en Durban y Rio +20 para justificar el engaño de los mercados de carbono del suelo.
Argumenta que la agricultura campesina es parte del proceso de transformación estructural de la sociedad y enfrentamiento a las crisis, por lo tanto durante el encuentro reafirmaron que la agroecología indígena y campesina alimenta al mundo y enfría al planeta.
Recordar que LVC ha realizado varios encuentros regionales y continentales para profundizar el debate sobre la mirada hacia el mundo y sobre el modelo de producción campesina agroecológico en distintos espacios de reflexión y discusión.
En agosto del 2009, se realizo el 1er Encuentro Continental de Formadores y Formadoras en Agroecología, en el Instituto Agroecológico Latinoamericano (IALA) Paulo Freire en Barinas (Venezuela); en mayo del 2010, el Encuentro Asiático de Agroecología, en Colombo (Sri Lanka); en junio del 2011, el Encuentro de Formadores y Formadoras en Agroecología de la Región Africana en Masvingo (Zimbabwe).
La agroecología, “… es necesaria para que los pueblos garanticen la soberanía alimentaria y energética para la emancipación humana, (…) es vital para el avance para la construcción de una sociedad (…) incluye el cuidado y la defensa de la vida, la producción de alimentos, de consciencia política y organizativa”.
En el II Encuentro, campesinos y campesinas, indígenas y afrodescendientes, representantes de 49 Organizaciones de 20 países, denunciaron el modo de producción capitalista y sus expresiones de dominación como el agronegocio y la explotación minera, con su acaparamiento y reconcentración de tierras y agua; el desalojo y criminalización de las organizaciones y las familias campesinas e indígenas; la sobre explotación de la fuerza de trabajo y los bienes de la naturaleza; la imposición de un modelo de producción basado en el monocultivo, en la disminución de la biodiversidad, en el uso de agrotóxicos, de transgénicos y el patentar del patrimonio cultural de los pueblos (las semillas, el conocimiento, las tecnologías, las prácticas).
Defendieron la Reforma Agraria Integral Popular como parte de la construcción de la Soberanía Alimentaria la autonomía y auto determinación de los pueblos. El derecho a decidir sus propias políticas agropecuarias, desarrollar nuevas relaciones y valores entre hombres y mujeres y entre estos con la naturaleza.
Una articulación de movimientos y organizaciones, pluriculturales, reconocen y fortalecen el intercambio de las experiencias y saberes entre campesinos, campesinas, indígenas y afrodescendientes, difundidas y multiplicadas en los diferentes espacios de formación y educación, ejercitados en los Programas de Campesino a Campesino, en las Escuelas Campesinas, Escuelas de Educación Formal y Educación Abierta y en los Procesos Comunitarios y Territoriales.
Realizar el encuentro en un territorio maya fue significativo, porque ahí se inició uno de los métodos que han construido de campesino a campesino, que busca la unidad. No tiene fronteras, es horizontal e integral.
La cosmovisión, es búsqueda por comprender el mundo, en su relación con el tiempo, con las energías creadoras y formadoras, y con la memoria histórica (de la agricultura, los territorios, la humanidad) está complementada por una interpretación materialista histórica y dialéctica de la realidad, y junto a esta busca desarrollar el pensamiento político ideológico para lograr un cambio estructural de la sociedad y la liberación y el buen vivir de sus pueblos.
No quieren que cambie el clima, exigen que cambie el sistema. La madre tierra no se compra ni se vende, se recupera y se defiende. La agroecología y las semillas son Patrimonio de los Pueblos a Servicio de la Humanidad.
