Mario Tassías
El 2009 representará para muchos, la cima de una serie de errores principalmente de orden económico. Los augurios no son nada satisfactorios. Según los expertos nos jornadas muy oscuras. Será de días peligrosos. La inflación nos va a dejar sin aliento. Para otros, 2009 es la tormenta que precede la calma. La oportunidad para cambiar. La coyuntura para aprender. Para darle un giro a nuestra existencia. Para modificar estrategias. Replantear objetivos. Reestructurar los planes. Modificar la agenda. Para sacar a flote nuestras fortalezas.
La complejidad del ser humano le permite ver dos y más versiones de un mismo evento. Desde esas ventanas advertimos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico.
El próximo año, ¿habrá más desconcierto que en el 2008? ¿Será acaso de mayor inseguridad? Todo hace suponer que las cosas se recrudecerán, los signos de violencia, parecen no tener límites. ¿Cuál debe ser nuestra actitud?
De cómo enfrentamos nuestros retos, dependen victorias y derrotas. Los intangibles, están lejos de nuestro control.
Los datos son duros, crueles. La inflación anual llega a 6.56%, la mayor en más de 7 años. El índice general de precios subió 0.45 por ciento en la primera quincena de diciembre, informó el Banco de México, que tenía una meta inflacionaria de 3 por ciento para 2008. Según datos INEGI, la tasa de desempleo se ubicó en 4.47% en noviembre de este año, el mayor nivel desde el año 2000. El salario mínimo subió a 51.90 en esta zona del país. Dos puntos porcentuales menos que la inflación.
Otras noticias son más trágicas. Continúa la ola de asesinatos en todo el país. El narcotráfico invade diversas esferas de la sociedad. Se ha infiltrado en las instituciones públicas. La violencia provocada ha causado más de 5,300 muertes en 2008, hay que sumar las 8 víctimas encontradas en la víspera de la navidad, en Guadalupe Victoria, colindante con Guatemala. No hay poder que frene su avance. Los secuestros, ahí están y quienes investigan, resultan ser los secuestradores.
Hay otros males que no impactan en el bolsillo o en los sentimientos. Pero que también dejan huella. Motivan actitudes para el año próximo. Golpean, esa parte de nuestro ser que no alcanzamos a entender. Es incomprensible al intelecto. Es esa reacción que se genera en nuestro cerebro motivado por agentes internos, productos de las sensaciones externas. Esa parte que tiene que ver con el pensamiento complejo.
El tiempo está para quejarse o para levantarse con toda la fuerza. Se dice que nunca está más oscuro que cuando ya va amanecer. Pero es que la oscuridad se ha mantenido mucho tiempo. Que no hay salidas, y las que pudieran vislumbrase, están cerradas por la sinrazón. Las sociedades no progresan ni decaen, simplemente se transforman.
Los signos están ahí. De cómo convivir con lo que tenemos es el asunto. No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Y la crisis con convicción o sin ella. Con o sin esperanza nos va a llegar.
Un letrero en un salón de AA decía ¿Aparte de llorar, indignarte y sufrir, que otras cosas sabes hacer?
El convite no es para dejar de llorar, renunciar a indignarte, resignarte a sufrir. Es para demostrarte que eres capaz de salir adelante, a pesar de los malos augurios.
Te deseo que tengas éxitos.
comunicologo10@yahoo.com.mx
