Mario Tassías
Son simples preguntas: ¿Cómo le hicieron los cubanos, venezolanos y ahora los bolivianos para erradicar el analfabetismo de sus países? ¿Cómo le han hecho en otros estados de la república para lograr que sus habitantes no sean iletrados? Si en Chiapas tenemos hambre de aprender, como dice el Secretario de Educación ¿Cómo es que no hemos podido erradicar el analfabetismo? La Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas, UNESCO, organismo integrado en la Organización de las Naciones Unidas, ONU, creado en 1946, reconoce a Cuba y Venezuela como países sin analfabetas. Cuba lo logró en 1961, Venezuela en 2005, al final de 2008, se suma Bolivia, considerada una de las naciones más pobres del continente.
Entonces tampoco se trata de dinero. Quienes atribuyen a lo económico todo el movimiento del mundo, cercenan lo físico, biológico, síquico, cultural, social, histórico del ser humano.
Estos tres países han logrado resultados, aplicando con algunas variantes, un simple método denominado “Yo, Sí puedo”. En el caso de los bolivianos con recursos que ofrecen cintas de video. La campaña en Bolivia duró poco menos de 3 años y se alfabetizaron 827 mil bolivianos, un poco más de 25 mil por mes.
El gobierno boliviano enseña en su portal de internet, que solo se necesitan 65 clases para aprender a leer y escribir. “Yo, Sí Puedo”, de carácter alfanumérico, parte de los conocimientos que tienen los participantes de sus lenguas maternas y de los números y consta de 65 tele clases, con una duración de 30 minutos cada una.
Tiene carácter científico, genera independencia cognitiva, es accesible, flexible y se puede contextualizar, vincula la instrucción con la educación, fomenta valores, normas de convivencia y tolerancia y, además, moviliza a la sociedad, unos como iletrados y otros como facilitadores y supervisores.
El método divide la acción formativa en tres etapas: adiestramiento, enseñanza de lectura y escritura y consolidación.
La identificación de los alumnos y de sus necesidades así como un conocimiento amplio de su idiosincrasia es fundamental para el éxito del método.
Las etapas formativas son tres y tienen duración diferente. De las 65 clases que completan el método, 10 se dedican a la etapa de adiestramiento, 42 a la de aprendizaje de la lectura y escritura, y 13 a la de consolidación.
Una vez finalizada las 65 tele clases, se le ofrece a los alumnos un mes de perfeccionamiento en la lecto escritura ya sin soporte audiovisual.
Existe otro programa que complementa al “Yo, sí puedo” y permite al alfabetizado llegar a completar los estudios de primaria, este programa es el “Yo, sí puedo seguir”.
¿Qué necesitan los responsables de alfabetizar en México y en Chiapas en particular, para que los chiapanecos tengan una puerta más amplia para ver el mundo?
No saber leer y escribir es como tener una discapacidad, es como estar ciego.
¿O no pueden?
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