Punto de Vista

Mario Tassías

El Diccionario de la Lengua Española tiene tres acepciones para la palabra grosería, que proviene de grosero: 1. Descortesía, falta grande de atención y respeto. 2. Tosquedad, falta de finura y primor en el trabajo de manos. 3. Rusticidad, ignorancia.
Quien calificó de grosera a Xóchitl Gálvez Ruiz (Valle del Mezquital, 1964) ex candidata a gobernadora por el Estado de Hidalgo y ex encargada de la Oficina para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas ¿Sabía por qué se lo decía o fue simple ocurrencia? Calladita como es, lo ha demostrado a lo largo de su vida pública, doña Xóchitl, ingeniera en computación y maestra en telecomunicaciones de la UNAM, dicen que respondió:

GROSERÍA es que el salario mínimo de un trabajador sea de $54.00 al día (1,620 al mes) y el de un diputado de $200,000.00 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a $350,000.00, el de un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sea de aproximadamente $10,000.00 al día y el del consejero de Instituto Federal Electoral sea de cerca de $15,000.00 al día.

Grosería es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.

Grosería es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto). Grosería es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.

Grosería es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación, y a los Magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Yucatán con solo quince años de servicio se jubilen y sigan cobrando de por vida su salario completo, grosería que a los diputados les baste sólo con tres, y que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima sólo necesiten jurar el cargo. Grosería también, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) exentos de tributar un tercio de su sueldo del Impuesto Sobre la Renta.

Grosería es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían los técnicos más calificados. Grosería es las descomunales cantidades de dinero destinado a sostener a los partidos políticos.

Grosería es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural). Grosería es el costo que representa para los ciudadanos, sus comidas, coches oficiales, choferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

Grosería es que sus señorías tengan casi cinco meses de vacaciones al año (48 días en Navidad-enero, unos 17 en Semana Santa —a pesar de que muchos de ellos se declaran laicos— y unos 82 días en verano). Grosería es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.

Grosería es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.

Grosería es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios, sólo representan un costo para el bolsillo de los ciudadanos… Grosería es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven. Mientras, ¿hablan de política social y derechos sociales? ¡Qué grosería!

Otros Puntos…

Invitación abierta al público para visitar en la Ciudad de de México, dentro de las inmediaciones de la Plaza Carso, Lago Zurich esquina con Cervantes Saavedra, en Polanco, al Museo Soumaya, obra maestra mexicana. Soumaya es una más de las obras de Carlos Slim, quien eligió ese nombre en honor a su fallecida esposa… El Soumaya corrió a cargo de Fernando Romero, yerno de Slim… El objetivo del Soumaya es acercar a la población al arte europeo y nacional. El Museo dispone de más de 66 mil piezas. Recorre la historia de la cultura de América y de Europa desde el siglo XV hasta el XX. Es posible encontrar obras de artistas como Rodin, Leonardo DaVinci, Van Dyck y Rubens, Dalí, Miró, Diego Rivera y Rufino Tamayo. Una de las particularidades del Soumaya es su colección de esculturas de Rodin, la más grande del mundo después de la que se encuentra en el Museo Rodin en París. Por parte de Diego Rivera se exhibe en la planta baja “Río Juchitán” (1956), el último mural que realizó el maestro mexicano… En el primero hay piezas de oro y plata. Se exhiben monedas virreinales de nuestro país. En el segundo nivel, hay piezas de piedra, cerámica y concha correspondientes al arte mesoamericano. En el tercer piso comienzan a aflorar las obras europeas y de maestros novohispanos. Mientras que en el cuarto nivel, el Soumaya te muestra objetos del México independiente: piezas como relicarios, objetos de devoción religiosa, retratos y más. El siglo XX tiene su espacio en el quinto piso, ahí se conjuga lo mejor de México y Europa: Picasso, Diego Rivera, Joan Miró, Dalí. El sexto piso corresponde a la muestra “La era de Rodin”, que definitivamente se roba el protagonismo… Horario: domingo, lunes, miércoles y jueves de 10:30 a 18:30 hrs; viernes y sábados de 10:30 a 21:30 hrs. Y lo mejor, la entrada es libre…

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