Mario Tassías
El primer domingo de julio en Chiapas habrá elecciones. Todo apunta para que los contendientes compitan en coalición. El PRI y PVEM contra una alianza PAN-PRD-Convergencia-Panal-PT. Del tricolor y su coaligado no hay mucho que decir, tienen escrita su historia. En la entidad, la otra coalición ya tiene antecedentes. Del amasijo de partidos es que hay tela de donde cortar. Las coaliciones les dan derecho a las organizaciones a postular los mismos candidatos para las elecciones de diputados por los principios de mayoría relativa y representación proporcional, así como para las elecciones de miembros de los ayuntamientos, en cuyo caso deberán presentar una plataforma común.
Las mezclas provocan acromatismo. Evidencia suficientemente válida para dudar sumariamente. Son una opción que la ley permite. Oportunidad para los electores, para ver qué textura envuelve a quienes pretenden representarnos, a pesar de la evidente incapacidad para competir por sí solos. Entre montón es más emocionante diría el pandillero del pueblo.
A la alianza del PAN, PRD, Convergencia-Panal-PT, se le ha denominado emulsión de agua y aceite. Habría que ver qué es cada cual. La concurrencia de tantos es la irrebatible consecuencia de que en política se está en contacto con cualquier cosa y por previsión, hay que lavarse para no oler mal. Uno llega a confundir colores, principios y personas. Por algo la política también es, el quehacer para la que no es necesaria ninguna preparación. Los hechos revelan que cualquiera puede ocupar una representación popular. Así los exabruptos de unos y las declaraciones de otros caen en terrenos donde la democracia es un abuso de la estadística.
Con fechas definidas los partidos políticos tiene hasta el día martes, 2 de marzo para presentar las coaliciones ante el Instituto Estatal de Elecciones y Participación Ciudadana, IEPC, que el día 12 de marzo de acuerdo con el Código respectivo, resolverá si cumplen los requisitos legales y, en su caso, dispondrá su publicación en el Periódico Oficial del Estado para que surta sus efectos.
Los expertos dicen que los nombres de los aspirantes a diputados ya están, en una lista virtual. Lo que ahora se baraja o se juega en dados, es para ver por qué coalición compiten. Partidismo, credo político, principios y algunos otros valores de la polis aristotélica, es cosa del pasado, que borran los políticos del presente, coartando el futuro.
Las bases de las que hace mención el Artículo 110 del Código electoral del estado, con relación a las coaliciones son pequeñeces, frente a la ambición de poder de quienes sin morderse la lengua, ansían representarnos en el Congreso local y al frente de la comuna municipal de los 118 ayuntamientos. Así que, por ejemplo superar las fracciones VI y VII del ya referido numeral que a la letra dicen: VI. Los partidos podrán formar coaliciones parciales para la elección de Diputados por el principio de mayoría relativa en uno y hasta dieciséis distritos uninominales; VII. En el caso de los Ayuntamientos, los convenios de coalición serán por cada Municipio de que se trate; forman parte del anecdotario.
A los ciudadanos nos queda la expectativa de elegir. Los partidos en coalición o solos, tienen una oportunidad más para redimirse ante la sociedad. “La política es la actividad que tiene por objeto regular y coordinar la vida social por medio de una función de orden, defensa y justicia para mantener la superación…” decía Jean-Jacques Rousseau en su contrato social. El 4 de julio, los chiapanecos debemos tener una alternativa, no un dilema, una opción no un problema.-
