Mario Tassías
La 23ª edición del Diccionario de la Real Academia Española, enmendó la palabra amor. La definición, precisa: “Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”. Otra acepción indica: “Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear” podríamos estar o no de acuerdo con esas definiciones. Para otros el amor no es un simple sentimiento, es la verdad, es la alegría que está en el origen de toda creación.
Estará de acuerdo conmigo que, en nombre del amor se han cometido cualquier tipo de brutalidades, pero también gracias al amor, se ha redimido la humanidad. Y por supuesto, nada tiene que ver con la cursilería propiciada por la mercadotecnia. Para el amor no hay fecha en el calendario. Todo el calendario es la fecha.
Se dice que las cosas se hacen con amor cuando con esmero se trabaja una obra deleitándose en ella. Uno se refiere al amor libre, cuando existen relaciones sexuales no reguladas. Al amor platónico, cuando hay un sentimiento idealizado y sin relación sexual. Amor propio, es el que alguien se profesa a sí mismo, y especialmente a su prestigio. Aquí cabe la locución adverbial, “de mil amores” cuando las cosas se realizan con mucho gusto y buena voluntad. Hacer el amor, es copular (unirse sexualmente), por supuesto, algo más que enamorar y galantear. Por amor de Dios, es una expresión para pedir con encarecimiento o excusarse con humildad. El amor es lo único que crece cuando se reparte. Y así hasta el infinito.
Para el amor no hay edad y ese es otro tema “ad infinitum”. Es pretencioso decir que se ha encontrado el amor para toda la vida, o el amor eterno. Muchos factores inciden en una relación y de ahí a la eternidad. Todo comienza cuando empiezas a buscar una pareja. Te sientes solo (a). Llenar el vacío de tu soledad puede llevarte a los extremos, podrías encontrar el amor, pero también situaciones angustiantes. Cargadas de problemas. Aquí el remedio resulta más caro que la enfermedad.
El amor visto como el paraíso, tiene ventajas e inconvenientes. Habrá quienes no quieren saber nada del tema y otros, que piensa y hablan de ello todo el día. Hay que decirlo con todas sus letras. Ya encarrilados, el amor también es un asunto de salud. Dicen los médicos que quien está enamorado, tienen menos posibilidades de sufrir obstrucciones en las vías del corazón. Dicen también que el amor reduce los efectos del envejecimiento. Dar amor incrementa el sentido de ser. Es mejor estar bien acompañado. El amor evita la depresión. La rebelión hormonal hace vernos más saludables y radiantes. La persona que amas favorece tu sistema inmunológico. Tener una pareja significa un hombro en cual apoyarte, una mano que apretar, un cuerpo que sentir, muchos besos que dar para alargar la esperanza de vida. El amor conlleva aumento de la autoestima y la autoconfianza. Al mismo tiempo una relación sexual con amor, te hace perder hasta 400 calorías.
El amor más que sentimiento. Es intuición o presentimiento confuso e irracional, es la parte del ser humano opuesta a la inteligencia o la razón. Afortunadamente el amor no es cuestión de matemática o química. Es algo un poco más complicado que el deseo, usar números, fórmulas o frases edulcoradas. Participan todos los sentidos incluido el más común. El deseo es una circunstancia, se apaga cuando se consume el fuego. Quizás como diría el dramaturgo español Jacinto Benavente (1866-1954) “En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca”.
