Punto de Vista

Mario Tassías

Cuando “El Moreno” llega a la oficina con su venta de CDs y DVDs “auténticamente piratas”, uno sabe que su descarada deshonestidad tiene que ver con una red de multimillonarios intereses.
La mercancía que revende, pertenece a una industria que según la 3a Encuesta de Hábitos de Consumo de Productos Pirata y Falsificados en México tiene un impacto de 964 mil 688 millones de pesos en 2009, según la Cámara Americana de Comercio (Amcham, por sus siglas en inglés).

Todos en México sabemos que las portadas, empaques y contenidos de los “auténticamente piratas”, son pésimas copias. “El Moreno” lo sabe y por ello vende al dos por uno. O da uno de regalo. Sabe que el costo de producción es mínimo. La oferta de los productos falsificados se abarata tanto, que en ocasiones se vuelve irresistible al consumidor. “El precio es el principal motivo para adquirir estos productos”, señala la Amcham.

La piratería tiene que ver con el pillaje, con el saqueo, el despojo, el robo, el hurto, el plagio, dicho de otra manera tiene que ver con delitos. Según la investigación referida en el primer párrafo: “8 de cada 10 personas compraron algún producto pirata durante el último año” y tanto peca el que mata la vaca como el que detiene la pata.

La consultora Euromonitor Internacional indica que “El mercado de la piratería representa alrededor del 54% de las ventas que genera el mercado de comercio formalmente establecido”.

Cuánta razón tiene “El Moreno” cuando dice que cada día tiene más competencia y lo sorprendente, según sus palabras, es que algunos comerciantes legalmente establecidos también comercian con la piratería. El mercado es atractivo. El costo es mínimo y el beneficio tiene gran margen de ganancia.

“El Moreno” tiene en existencia lo más novedoso en música y películas. Es un proveedor obsequioso que asoma con tal oportunidad que hace suponer manipula una agenda como todo hombre de negocios. La película antes de su estreno ya está en su catálogo. El DVD del concierto más reciente, también es posible conseguirlo. Como él, hay millones. Proveedores, distribuidores y vendedores conocen el lugar donde se surten de la “mercancía”. Lo menos extraordinario es que seguramente las autoridades encargadas de perseguir delito y delincuentes también lo saben.

La piratería y sus vínculos semánticos, debilitan la industria local, se relacionan con el crimen organizado, fomentan la delincuencia y favorecen la evasión de impuestos. Tal es el fenómeno que “El 5o Congreso Mundial sobre Lucha contra la Falsificación y la Piratería tendrá lugar en Cancún los días 1,2 y 3 de diciembre. En su edición de 2009, el Congreso será organizado conjuntamente por INTERPOL y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), en colaboración con las organizaciones integradas en el Grupo Rector del Congreso Mundial www.ccapcongress.net.

El Congreso tiene que ver con la “…concientización pública sobre la creciente amenaza del comercio ilegal por la producción de falsificaciones y piratería e intercambiar información, desarrollar estrategias para combatir el comercio ilegal y definir acciones concretas y soluciones potenciales, en momentos tan críticos como los actuales, en el que se presenta una crisis económica a nivel mundial”

Luis Raúl Michel, presidente del Instituto Mexicano de Contadores Públicos razona en El Universal que “…si tenemos un aumento del ISR de 28% a 30% y del IVA de 15% a 16%, necesariamente esto acarreará que nos vayamos a la informalidad” http://www.eluniversal.com.mx/notas/642215.html

El vicepresidente fiscal de los contadores, Carlos Cárdenas, lamentó que el “…Congreso mexicano haya aprobado una miscelánea fiscal en donde la recaudación provendrá de 40% de los participantes en la economía formal”

En tanto se deshila la maraña que tiene que ver con la economía informal, “El Moreno” y muchos más como él seguirán comerciando productos “auténticamente piratas”.

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