Mario Tassías
Si desde la visión masculina hiciéramos un recuento ¿Qué actitud puede causar una minifalda? ¿Qué estados de ánimo, al apreciar a una mujer que luce sus piernas? En Brasil una falda corta causa polémica.
Es difícil retraerse ante una mujer que usa minifalda. Entiéndase que, más allá de las ruborizadas confesiones, subyace un gesto de admiración. Sobre todo si el cuerpo que modela tiene atributos que de otra forma pasarían inadvertidos.
“Una falda corta causa escándalo en Brasil” publica en su portal la BBC Mundo. http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2009/11/091110_1155_brasil_polemica_pea.shtml Informa de la expulsión y posterior admisión de Geisy Arruda, una chica de 20 años. Estudiante de turismo de la Universidad de Bandeirantes, (Uniban) de Sao Paulo con más de 70 mil estudiantes, que fue hostigada por acudir un día a clase con un vestido corto. El revuelo causado provocó la intervención del gobierno.
La historia parece un cuento de la época medieval. El 22 de octubre reciente, “decenas de estudiantes insultaron y persiguieron” a la señorita Arruda porque vestía una falda muy por encima de las rodillas. Nada fuera de este mundo diría mi amigo sacerdote. Después de momentos “de gran tensión, Arruda sólo pudo abandonar el establecimiento entre improperios y escoltada por la policía, que la cubrió con un abrigo largo”.
Y es que: “(La estudiante) frecuentaba las dependencias de la facultad con trajes inadecuados, mostrando una actitud incompatible con el ambiente de la universidad”, alegó la Uniban en ese momento.
Con algún dejo de coquetería Geisy Arruda, declaró posteriormente que nunca nadie le dio indicaciones sobre su forma de vestir. “Si lo hubieran hecho alguna vez, humildemente, hubiera vuelto a casa”. Arruda, ha recibido varias ofertas de becas de otras universidades. Sus abogados aseguraron que denunciarán a la universidad por siete delitos, entre ellos difamación, injuria, amenazas e incitación al crimen.
El director de Playboy en su edición brasileña, Edson Aran, ha dicho que Arruda cumple con los requisitos para ser la protagonista de una de las portadas de esa publicación de contenido erótico. “Para salir en Playboy, una mujer sólo necesita ser bonita y tener notoriedad”, comentó Aran a un columnista del diario Folha de Sao Paulo.
Más allá de lo anecdótico, lo ocurrido demuestra tiempos de condena, injuria y desprecio. Que ocurra en una institución de enseñanza superior, supone que no es el grado académico el que confiere respeto a los demás. Mentes cerradas hay en cualquier lugar.
Desde la primera mujer expulsada del paraíso, hasta nuestros días, la mujer ha sido sujeto de condenación. La actitud y comportamiento de quien discrimina o minusvalora a las mujeres por considerarlas inferiores respecto de los hombres, no es más que otro grado superlativo de la intolerancia. Lo que muchos no logramos entender es la frecuencia con la se violan los espacios de libertad.
La subjetividad está presente cuando, como en el caso, la universidad justifica la expulsión, por la “flagrante falta de respeto a los principios éticos, a la dignidad académica y a la moralidad”.
La ética es parte de la filosofía que trata del bien y del fundamento de sus valores. La dignidad tiene que ver con la gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse. La gravedad tiene que ver con la responsabilidad, con el compromiso. ¿Es indecoroso que una mujer use minifalda? Desde esa percepción ¿Qué es lo moralmente adecuado?
Lo curioso es que Geisy Arruda, la estudiante brasileña que un día de octubre llegó a su universidad con una minifalda, tenía en internet hasta el viernes, 13 de noviembre de 2009 a las 10 de la mañana, 2.450.000 resultados. ¿Acaso buscaba fama?
