PUNTO DE VISTA

Mario Tassías

“El problema no son las preguntas que los niños formulan,
sino las que nosotros nos tenemos que hacer luego.”
Fernando Savater

Las ideas de Daira Fernanda, me recuerdan que las reflexiones que nos alivian en el camino, son algo más que proyecciones que sirven para un mundo de cosas. Para meditar, cavilar, considerar. Para pensar. Pensar es una palabra compleja, si mueve a la acción. Daira Fernanda tiene cinco años es amiga de Isabel, mi esposa.
El comentario nace porque el escritor y filósofo español Fernando Fernández-Savater Martín (San Sebastián – País Vasco – 21 de junio de 1947) Fernando Savater, filósofo, escritor, activista y ex catedrático de Filosofía jubilado de la Universidad Complutense de Madrid, publica ahora en Debols!llo http://www.megustaleer.com/me_gusta_leer/Sellos/Division-1/DeBols!llo un ensayo más sobre filosofía, de 352 páginas bajo el título, “La aventura de pensar. La historia de la filosofía al alcance de todos”. Es la historia de la filosofía sin temor y temblor.

Si “l’amour est l’enfant de la liberté”, como dice una vieja canción francesa. ¿A cuántos niños se les puede enseñar a pensar a través de un libro? El diario Granada hoy http://www.granadahoy.com/ dice que esta obra es: “Un paso más en el empeño de Savater de acercar los saberes a la gente, de despertar la conciencia crítica en el ciudadano, de instruir deleitando tal y como viene haciendo desde hace décadas.” En 1976 publicó “La infancia recuperada”, su fama se robustece con “Ética para Amador” (1991) y “Política para Amador” (1992) entre una lista extensa de obras.

La idea central es animar a los más pequeños a iniciarse en la filosofía. Sabemos que la lectura es el alma de las almas y la tarea es nada fácil, si tomamos en cuenta en que gastan sus tiempos, los niños de la casa.

Savater dice que su más reciente trabajo literario, es un “homenaje” al primer libro de filosofía que leyó, “La sabiduría de Occidente”, de Bertrand Russel, que despertó una vocación que mantiene medio siglo después.

“Historia de la filosofía…” es una línea de comunicación constante para que esos pequeños genios, Daira Fernanda sea mi ejemplo, se acerquen a una materia que causa dificultades en los mayores educados por las telenovelas.
Ilustrado por Juan Carlos Savater, hermano de Fernando y de oficio pintor, los filósofos dibujados, no son ni monigotes, ni serios o sesudos pensadores.

Savater me recuerda a Jostein Gaarder (8 de agosto de 1952 en Oslo, Noruega), autor de El Mundo de Sofía, una novela dentro de la novela. Hilde una niña que el 15 de junio cumple 15 años, cambia su vida cuando recibe una carta de Alberto Knox un profesor de filosofía, que le hace recorrer los diversos caminos que llevan a la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas, según el diccionario.

Con Gaarder conocimos a Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Parménides, Heráclito, Empédocles, Anaxágoras, Demócrito, Sócrates, Platón y Aristóteles. Cínicos, estoicos, epicúreos, neoplatonismo y misticismo. De las dos grandes civilizaciones. Indoeuropeos y semitas con sus religiones representantes: hinduismo y budismo para la primera, y judaísmo, cristianismo e islamismo para la segunda.

Desde la perspectiva pedagógica, Fernando Savater se centra en la historia de la filosofía mediante las ideas de filósofos que han marcado la evolución del pensamiento occidental. Desde Platón hasta Nietzsche, pasando por Rousseau o Hegel: todos los grandes maestros en un libro ameno y accesible para todos los públicos.

¿Qué tiene de amena y accesible la filosofía, si la invitación es a pensar? Es una invitación a encontrarse con uno mismo. Y acaso una réplica para mantener la distancia o parafraseando a San Agustín la forma de cómo entender la vida y lo relativo a ella. Daira Fernanda dice que la fe está en el cielo.

Lo decía René Descartes (1596-1650) Filósofo y matemático francés. “La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres” y mujeres. Savater recurre a los niños para civilizar al mundo.

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