Mario Tassías Aquino
Los contrastes hacen rica la diversidad. Muchas veces son las diferencias las que fortalecen convicciones, permiten hacer un alto y seguir marchando hacia adelante. Aunque también puede ser que sus impactos hagan retroceder el paso.
Ahora que la Organización de las Naciones Unidas ha revelado cuáles son los mejores países para vivir, suele ocurrir un sentimiento primario. Aquel que se concreta en que nacemos para ser felices o por lo menos para intentarlo. Se entiende que desde esta perspectiva, se excluyen los pesimistas.
La información basada en un reporte de Martin Petty, editado en español por Hernán García y difundida el lunes 5 de octubre, por la agencia Reuters, indica que Noruega retuvo su posición como el país más conveniente para vivir. En contraste, Estados del África sub-sahariana son los sitios menos atractivos para residir.
Como suele ocurrir con una fotografía de conjunto, buscamos y encontramos que México ocupa el lugar 53, debajo de Chile, Argentina, Uruguay y Cuba en los lugares 44, 49, 50 y 51, respectivamente.
Si tomamos en cuenta que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) promueve el cambio y conecta a los países con los conocimientos, la experiencia y los recursos necesarios para ayudar a los pueblos a forjar una vida mejor, encontramos explicación por qué México ocupa el lugar 53 de 182 países. Sencillamente nos falta mucho para alcanzar a los noruegos.
¿Cuáles son las razones que tiene Noruega para ser el mejor país para vivir?
En su página de internet www.eluniversal.com.mx con datos de www.ssb.com/english/ Statistics Norway, El Universal, publicó 10 razones por las cuales, los noruegos son primeros.
1. El Producto Interno Bruto ascendió a 36 mil 600 dólares, por persona; 2. Es el país más pacífico del mundo, según el Global Peace; 3. La esperanza de vida es de 83 años; 4. El promedio de hijos por mujer es de tan sólo 1.78 y el estado brinda apoyos a este sector. Las mujeres embarazadas reciben 100% de su sueldo mientras se encuentran incapacitadas durante ocho meses y la empresa donde trabajan está obligada a reincorporarla al finalizar este periodo.
Otras cinco razones son: 5. Se ubica en el lugar 39 del ranking de suicidio realizado por la Organización Mundial de la Salud; 6. Las políticas públicas son destinadas a la integración de diversos grupos étnicos y a la promoción de la tolerancia; 7. Ofrece facilidades laborales a inmigrantes; 8. Alta tasa de alfabetización; 9. La calidad de sus hospitales y servicios médicos están considerados dentro del top 20 de la Organización Mundial de la Salud; 10. La belleza del paisaje y oportunidades de recreación, agua limpia y aire puro.
El informe muestra las diferencias entre dos mundos. “Muchos países han experimentado reveses durante las décadas recientes, ante el empeoramiento de las condiciones económicas, crisis relacionadas con los conflictos y la epidemia de sida, y esto fue incluso antes de que se sintiera el impacto de la crisis económica global”, agregó el PNUD.
Sin embargo, hay quienes siguen avanzando, a pesar de todo. El reto, no solo depende del esfuerzo de la sociedad. Se requiere trabajo de conjunto. Hombro a hombro. No se puede hacer una presentación por la vida, si los actores actúan en desacuerdo con sus convicciones. Alguien convencido contra su voluntad, sigue siendo de la misma opinión, dice un refrán anglosajón
Desde las discrepancias políticas habrá fracturas insalvables, desde la perspectiva del desarrollo humano, es común que todos queremos estar bien. Que por necesidad elemental aspiramos a un mejor servicio de salud; a un medio ambiente adecuado para el mejor desarrollo y bienestar; a una vivienda digna y decorosa; a satisfactores de empleo, alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para un desarrollo integral.
Si nos llegó la noche, es tiempo de usar el sentido común. Quizá Noruega está muy lejos de nuestras aspiraciones, pero ¿Chile, Argentina, Uruguay y Cuba? Habría que preguntarles qué es lo que han hecho para satisfacer las necesidades de desarrollo humano de sus pueblos.
No podemos seguir siendo soberbios para no aceptar que andamos mal. Que alrededor del mundo, muchos han aprendido que atendiendo las necesidades de la sociedad, puede alcanzar satisfactores de bienestar. Es con la gente, no contra la gente, como avanzan los pueblos.
