Mario Tassías
Por curiosidad, ¿sabe cuál es ahora que han pasado las elecciones, una de las ocupaciones de los dirigentes de los partidos políticos?
No es que el tema sea de análisis urgente, o que el mundo se vaya a acabar. Pero es que no tienen sosiego. Ahora analizan estrategias. Está dicho, los políticos viven de la recomposición. Del reajuste.
En este momento, preparan el camino rumbo al 2012. Aunque bastante ocupados les mantiene el nombramiento de quien será el que conduzca a sus respectivos grupos parlamentarios en la próxima legislatura, la elección presidencial ya no es un expediente lejano, como lo marca el calendario. El tiempo vuela.
En estos días, los políticos hicieron corte de caja. Seguramente realizaron su inventario y emprenden la tarea para enfrentar un reto de mayores proporciones.
Cada cual a su manera reinicia un camino hacia el poder. Se dice que el poder es como un explosivo. Bomba de tiempo, se le maneja con cautela o estalla.
El PAN realizará reunión plenaria en Cuernavaca, Morelos, los días 13, 14 y 15 de agosto para designar a quien encabezará su Grupo Parlamentario en la Sexagésima Primera Legislatura.
No es una tarea de menor importancia, se trata de nombrar a quien en el Congreso coordinará los trabajos de los 143 diputados que integrarán la bancada panista.
Ya en una entrega anterior, me referí a los nombres de quiénes podrían encabezar a ese grupo. En la reunión de Cuernavaca, también se definirán los temas que incorporarán a la agenda legislativa. Se entrevé que serán de primer orden, reformas educativa; en materia energética y las necesarias para fortalecer las finanzas públicas.
El PRI, sigue la celebración de su triunfo electoral y durante la Cuarta Sesión Ordinaria de la Comisión Política Permanente del Consejo Político Nacional, el fin de semana pasado, se felicitaron por los logros alcanzados.
Durante la reunión se habló de lo obtenido en San Luis Potosí, Jalisco, Guanajuato, Colima, Estado de México, Querétaro, Campeche, Nuevo León y Morelos.
De Chiapas, el comentario fue insuficiente. Tal vez preocupante. Nada que modifique estructuras, quizás algunas estrategias. Hubo poco que agregar a lo ya trillado. Aunque hay tela de dónde cortar. Sobre todo con miras al año de la particular elección de gobernador del Estado. En donde algunos francotiradores han empezado a accionar sus armas.
En Morelia, las aguas agitadas del PRD, dieron como resultado, en el Cuarto Pleno Ordinario del VII Consejo Nacional, que Jesús Ortega, siga al frente de su partido. Hubo quien se opuso y pedía su destitución a raíz de los resultados electorales.
Al interior de ese partido, se dice que quienes pedían su salida, fueron aquellos perredistas que en la contienda pasada, participaron como candidatos en otros partidos.
Ortega y sus seguidores dicen que se enfrentarán a la refundación, ¿otra vez?, del PRD previsto para el mes de diciembre.
En la reunión se aprobó un documento de política legislativa del grupo parlamentario y los temas que tratarán los legisladores en la próxima legislatura federal que incluyen resoluciones con la política del gobierno en materia de seguridad y una acción de combate a la política económica del estado.
Como ve, los dirigentes de los partidos y sus distinguidos militantes, ya andan en otro tipo de campaña. Esa que no es pública. La que se cocina entre expertos. La que el común de la gente, no alcanza o no le importa ver.
Eso es lo que ahora hacen, quienes el día 5 de julio sellaron compromisos con el electorado, y asumieron responsabilidades, no los que a un mes de distancia, no terminan la borrachera del triunfo, o en el peor de los casos, no tienen ni la más remota idea qué harán en la Cámara de Diputados. Séquito en espera de órdenes de quien les obsequió una curul.
