Punto de Vista

Mario Tassías

Erradicar la pobreza en 2015, se ve tan lejos y tan cerca, que se requiere de un esfuerzo colosal. Es una especie de contrasentido, ser tan inmenso el reto y tan cercana la fecha, que conjugarlos parece un sueño. “Los sueños, sueños son” decía Calderón de la Barca.
En la entrega anterior, me referí al informe 2008, hoy al informe 2009 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM. En este, hay logros importantes, con respecto al año meta. El “plan para un mundo mejor”, acaso requiera de una revisión doctrinal.

Según Ban Ki-moon: “Este informe muestra que políticas y medidas correctas, respaldadas por una financiación adecuada y un firme compromiso político, pueden dar resultado”. El sueño puede ser realidad.

“Actualmente, menos personas mueren a causa del SIDA y más países están aplicando estrategias eficaces para luchar contra el paludismo y el sarampión, dos de las principales causas de la mortalidad de niños. El mundo está cada vez más próximo a lograr la enseñanza primaria universal, y hemos avanzado notoriamente en el cumplimiento de la meta relacionada con el abastecimiento de agua potable”.

“También se consiguieron grandes logros en cuanto a la educación. En el conjunto de países en desarrollo, la matrícula en la enseñanza primaria alcanzó el 88% en el 2007, un aumento respecto al 83% registrado en el 2000. Además, gran parte de ese progreso se logró en las regiones que estaban más rezagadas. En el África subsahariana y Asia meridional, la matrícula aumentó en 15 puntos porcentuales y 11 puntos porcentuales respectivamente entre el 2000 y el 2007”. Si allá se pudo aquí, ¿Aquí por qué no?

Son números que puestos en perspectiva, muestran el tamaño del problema. Los resultados no son para festejarlos, de acuerdo con la proyección, el panorama todavía es sombrío.

Durante los días 29 y 30 de julio de 2009, en dos salones del Poliforum Mesoamericano, expertos de las Organización de las Naciones Unidas, se han reunido con funcionarios del Poder Ejecutivo Estatal, incluido el Gobernador Juan Sabines Guerrero para conocer un enfoque integral en un curso avanzado sobre las ONU y el Programa de las Naciones Unidas para países en Desarrollo, PNUD, México, está en la clasificación.

Aquellos ocho temas sintetizados como ODM, han bajado a Chiapas. Ahora son de obligación constitucional. Magdy Martínez-Solimán representante residente del PNUD en México, ha dicho: “…incluir los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la Carta Magna chiapaneca- obliga, y nos obliga a nosotros, en las distintas agencias de Naciones Unidas a ayudarle a que la Constitución de Chiapas se cumpla”.

Según Sha Zukang, Secretario General Adjunto para Asuntos Económicos y Sociales de la ONU hay que revitalizar los esfuerzos para proporcionar empleo productivo y decente para todos. Hay que renovar empeños en la lucha contra el hambre. Intensificar los esfuerzos para que todos los niños vayan a la escuela, sobre todo aquellos que viven en comunidades rurales; eliminar las desigualdades educativas basadas en el género y el origen étnico, y entre las minorías lingüísticas y religiosas.

Ejercer una mayor voluntad política para reducir la mortalidad materna (…) y obtener beneficios consecuentes en la salud de las comunidades y el medio ambiente local.

Se debe dar una mayor prioridad a la preservación de nuestra base de recursos naturales. “No hemos actuado lo suficientemente fuerte ni de manera unificada para enfrentar el cambio climático, nuestra pesca está en peligro, nuestros bosques (sobre todo los de edad madura) están disminuyendo, y la escasez de agua es ya una realidad en varias regiones áridas”, dice el funcionario.

Parafraseando a los especialistas de la ONU, vale decir que: “… el progreso es modesto cuando se requieren cambios estructurales y compromisos políticos sólidos para garantizar financiamiento suficiente y sostenido durante un período más prolongado de tiempo”, de ahí la importancia del compromiso de Chiapas y los chiapanecos.

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