Punto de Vista

Mario Tassías

Las cifras preliminares de la elección, ya las conocen los interesados en resultados. Las secuelas de la elección intermedia empiezan a aflorar a la luz de un momento diferente en la historia política de nuestro país.
Aunque revestida con los incidentes de toda jornada electoral, la elección para renovar el Congreso nacional, fue una manifestación cívica en donde hubo desde caída del sistema en Toluca, agresiones a un candidato en Ecatepec, extravío de boletas, llamadas de última hora como la del Presidente de la CANIRAC, denuncias del PAN contra Beatriz Paredes por proselitismo al votar, hasta peticiones como la de la Arquidiócesis de México implorando a la Virgen María para “que proteja y ayude a los ‘políticos electos’ pues la sociedad les convoca a ‘rescatarla de amenazas y sufrimientos’.

En Chiapas, reflejo de otra realidad de país, las elecciones han transcurrido en algo más que armonía. Los resultados son esperados, nadie se llame a sorpresa, a menos que haya apostado por un discurso diferente del establecido desde el día de la selección de aspirantes. Nada nuevo después de conocer encuestas de salida y actas de escrutinio. Más realista que la inducida por afectos personales.

Sobre el abstencionismo habrá una explicación casi salomónica. Para el “voto en blanco” existen hipótesis y tesis. 6.69 por ciento, creciente: Mucho más que el PT, incluso con la ayuda del “peje”.

Es para la reflexión. Los políticos no nacen con una elección, se forjan en el trabajo cotidiano, la del 5 de julio no es venero o fuente para una mejor realidad, acaso para la posibilidad de una utopía.

Sería deseable que los nuevos legisladores bajaran de la nube hasta donde este domingo fueron elevados por los electores. Pisaran la tierra y se fuera del ladrillo mareador se georreferenciaran en el espacio que ocupan.

Tienen tiempo para asumir la responsabilidad a la que se han comprometido. Para agendar los grandes temas que preocupan a la sociedad en general.

La sociedad, el país no aguanta más desempleo, más pobreza, más impuestos, mayor marginación.

Sería interesante que los problemas de educación, de salud y muchos otros, no se sigan desatendiendo. La liga se revienta por lo más delgado y la delgadez ya es extrema. Amalaya sepan por dónde empezar.

Habría que recordarles que nunca se puede planear el futuro a través del pasado. Aunque la tendencia apunta a tiempos que creíamos idos. Las cifras son contundentes al PRI 34.77% del voto; 27 a PAN y al PRD 11.75, mostró el Programa de Resultados Preliminares del IFE, anoche a las 8:30.

De nuestra capacidad de abstracción, dependen las lecciones aprendidas de la jornada electoral. Esta fue otra oportunidad para no chocar con la misma piedra y con el mismo pie. Dice un proverbio que: “El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino (es) bajo el engaño de una ilusión”.

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