Punto de Vista

Mario Tassías
comunicologo10@yahoo.com.mx

Con la muerte de Mario Benedetti perdimos todos. Duele aceptar que la vida no es eterna. Consuela saber que sus textos se han quedado entre nosotros. Murió el desexilidado. La vida es un vaivén, así la describía.
La vida viene / la vida se va/ y cómo se vigilan los vivos y los muertos/ en medio está la circunstancia/ ese cercado territorio/ donde ocurren los días y las noches

En Uruguay se declara el lunes 18 de mayo, día oficial de luto. El mundo literario lamenta la muerte del escritor, poeta y ensayista.

”Todo lo que digamos de Benedetti será poco en comparación a lo que él hizo por acercar su poesía a todos los ciudadanos”, dijo Ángeles González-Sinde, ministra de Cultura del gobierno de España, donde Benedetti residió durante algunos de los años de su exilio. ”Hizo de su obra algo muy personal para muchos”. http://www.eluniversal.com.mx/notas/598659.html

el corazón tiene sus límites/ late si el tiempo lo perdona / palpita con un mínimo de fe/ casi como un reloj / señor del péndulo

”Mario perdió la batalla, nosotros, sus amigos, sus lectores, también”, escribió el Nobel portugués José Saramago en su blog personal. ”Restará la memoria, restarán los libros, pero, en este momento, memoria y libros casi nos parecen poco. El dolor y la tristeza no se aliviarán tan pronto”. “Era un carácter humano extraordinario. Hemos perdido y hemos ganado, porque están ahí sus libros, que afortunadamente nos sobreviven”.
las manos palpan / agasajan/ los pies dinámicos nos llevan/ sobre hierbas / asfaltos / empedrados/acercándonos a ignotas serranías/ donde esperan heraldos y testigos

La Universidad de Alicante, de la que el autor era Doctor Honoris Causa, anunció que celebrará un acto de homenaje el próximo 26 de mayo. Benedetti donó a esta institución cerca de 2 mil ejemplares de libros y películas, entre los que se encuentran algunas ediciones de gran valor ya agotadas, de la biblioteca personal de su casa de Madrid.
la vida llega y ahí nomás se aleja/como un picaflor vertiginoso/ sólo queda un sarmiento/ con sus uvas temporalmente verdes

”El dolor se dice callando”, reflexionó escuetamente Eduardo Galeano, otro de los importantes literatos del Uruguay, amigo personal de Benedetti.

Benedetti de 88 años falleció el domingo tras una enfermedad que padecía desde hacía más de un año, con problemas respiratorios y sangrado de colon por inflamación. Pasó hospitalizado desde el 24 de abril hasta el 6 de mayo, sometido a antibióticos, anti-inflamatorios y suero.

otras veces la vida se demora/nos gusta mantenerla entre los puños/y hacerle las preguntas que hace abril/en cualquier mes del cándido almanaque

En enero de 2008 pasó casi un mes internado y a partir de allí el deterioro de su salud virtualmente lo enclaustró en su departamento céntrico de Montevideo. Nunca pudo recuperarse del golpe que significó la muerte de su esposa Luz López, su compañera por 46 años, quien falleció en abril del 2006.

”La vida es una máquina / para la cual no hay respuestas / ni repuestos”, había escrito Don Mario en uno de sus tantos versos que jalonaron su historia de poeta y autor de exitosas novelas como ”Gracias por el fuego” y ”La Tregua”, esta última traducida a varios idiomas y llevada al cine en 1974 por el director argentino Sergio Renán en una cinta protagonizada por Héctor Alterio.

cuando la vida viene / qué aleluya/cuando se va no siempre lo intuimos/por las dudas tenemos un adiós disponible//para que los compinches que nos sobrevivan/nos lo dejen con geranios y nardos/entre las manos quietas

Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920, en la localidad Paso de Toros, en Tacuarembó; sus padres –Brenno Benedetti y Matilde Farugia– lo bautizaron con cinco nombres, según costumbre italiana: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia.
Benedetti se encontraba trabajando en un nuevo libro de poesía, cuyo título provisional es Biografía para encontrarme.
Por ahora me callo “…morir sin muerte es casi una osadía/que no puede invocarse así nomás/por eso yo prefiero ser discreto/vivir sin vida es menos pretencioso”

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