Mario Tassías
Este miércoles concluye el período de inscripción de candidatos a diputados federales. El inicio de campaña está previsto para el día 3 de mayo.
Falta un mínimo procedimiento administrativo para oficializar las candidaturas de los inscritos, según lo advierte el Artículo 226 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Esto es, que el Consejo General del IFE solicite la publicación en el Diario Oficial de la Federación de la relación de nombres de los candidatos y los partidos o coaliciones que los postulan. Además de que se publiquen y difundan las cancelaciones de registros o sustituciones de candidatos.
Realizado lo anterior, los inscritos pueden denominarse candidatos oficiales. En condiciones normales el inicio de campaña electoral era un acto masivo. Fue una forma de decirles a los ciudadanos que los aspirantes estaban listos para afrontar el reto de convencer a los electores.
Por las condiciones sanitarias que vive el país y por indicaciones del Instituto Federal Electoral se ha exhortado a los partidos políticos, para que apelando al sentido común y a la solidaridad, se abstengan de organizar concentraciones masivas.
Los aspirantes que están en el arrancadero, tendrán que guardar para mejor momento el ímpetu que les impulsa desbocarse en una carrera que tiene como meta el 5 de julio próximo.
El Artículo 228.1 del CoFIPE, señala que: “La campaña electoral, para los efectos de este Código, es el conjunto de actividades llevadas a cabo por los partidos políticos nacionales, las coaliciones y los candidatos registrados para la obtención del voto”.
Dice más el 228.2, señala que: “Se entiende por actos de campaña las reuniones públicas, asambleas, marchas y en general aquellos en que los candidatos o voceros de los partidos políticos se dirigen al electorado para promover sus candidaturas”.
Es el momento en que los partidos y sus candidatos ponen en marcha las estrategias según se va presentando el escenario. Se entiende por propaganda electoral el conjunto de escritos, publicaciones, imágenes, grabaciones, proyecciones y expresiones que durante la campaña electoral producen y difunden los partidos políticos, los candidatos registrados y sus simpatizantes, con el propósito de presentar ante la ciudadanía las candidaturas registradas.
Pero más allá del ordenamiento, es común ver que candidatos y simpatizantes utilicen recursos que van más allá de “la exposición, desarrollo y discusión ante el electorado de los programas y acciones fijados por los partidos políticos en sus documentos básicos y, particularmente, en la plataforma electoral que para la elección en cuestión hubieren registrado”.
El ordenamiento legal especifica que el Consejo General del IFE, “está facultado para ordenar la suspensión inmediata de los mensajes en radio y televisión, así como el retiro de cualquier propaganda que realicen los partidos políticos, coaliciones y candidatos, que denigren a las instituciones y partidos o que calumnien a las personas”, así lo indica el Artículo 233.2 del CoFIPE.
Las campañas políticas han evolucionado al ritmo de la sociedad. Ahora el mercado exige otras condiciones. Recordemos, en 2006 las campañas fueron mediáticas. Barack Obama se manifestó con el uso de nuevas tecnologías. 2009 vive una transición entre políticos analógicos o políticos anacrónicos, según Rafael Reyes Arce de la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública del Tecnológico de Monterrey.
Los entornos político, económico y social, son fundamentales para el momento que se avecina. No todos los modelos de campaña pueden aplicarse en todos los espacios y en todos los tiempos. No es lo mismo una campaña en San Cristóbal de Las Casas que en Tapachula, Comitán o Tuxtla Gutiérrez, tampoco se puede pensar en la falta de planeación para salir en busca de los electores.
Seguramente muchos de los candidatos habrán investigado el mercado electoral, solamente así sabremos que las campañas serán de altura, de otra forma será más de lo mismo.
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