Punto de vista

Mario Tassías

Conforme avanzan las horas el asunto se ha complicado, quizás uno de los momentos más difíciles sea entender que somos vulnerables a contraer el virus y a sufrir las consecuencias de su presencia en nuestros cuerpos.
La influenza (influencia en español) se ha metido más allá del cuerpo. Se ha introducido en la conducta colectiva de millones de mexicanos que no se explican que está pasando.

Que oyen los mensajes de los responsables de darnos cobertura de salud, pero no les creen. El sentimiento colectivo ha sido tantas veces engañado, que ahora que se ha presentado un fenómeno con rostro de muerte, es irracional.

El asunto es que está entre nosotros. Que las muertes han aumentado. Que las calles ayer y hoy luces semivacías, que los comercios empiezan a resistir la falta de compradores. Que en las terminales aéreas y de autobuses casi todos caminan como sobre espuma que se hunde con el peso de los pies.

Las recomendaciones van y vienen, nuestra falta de cultura de la prevención, nos está desnudando. Somos incapaces de controlar la resonancia mórfica que se expande por todo el país.

Muchos nos preguntamos por qué esta enfermedad de las vías respiratorias causada por un virus extremadamente contagioso, nos exige cuidados extremos.

Ya la Organización Mundial de la Salud, ha determinado elevar el nivel de “alerta de pandemia” a “pandemia inevitable”, dos fases que literalmente significa que el problema es que en lugar de disminuir, ha aumentado. Con la advertencia de que en cuanto se disponga de más información “podría decidir el regreso a la fase 3 o el aumento del nivel de alerta a otra fase”.

Sean peras o manzanas, lo recomendable es lo que el sentido común de cada quien le instruya para que acepte las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

No hay que hacerse el valiente. Ante una fiebre mayor de 38° C. Tos frecuente e intensa. Dolor de cabeza. Falta de apetito. Congestionamiento nasal. Malestar general, hay que acudir el médico, ¿pero que tal si antes de que se produzcan estos síntomas acude usted al servicio de sanidad?

Los especialistas dicen que para “la enfermedad no existe tratamiento, sin embargo hay medicamentos que hacen la enfermedad más soportable, la acorta y disminuye los síntomas, siempre y cuando se administren durante las primeras 48 horas de la enfermedad. Los medicamentos son de uso delicado, sólo el médico está capacitado para determinar si deben administrase a un paciente, ya que no están exentos de efectos secundarios”.

Atienda las recomendaciones: Son muy sencillas. Mantenerse alejados de las personas que tengan infección respiratoria. No saludar de beso ni de mano. No compartir alimentos, vasos o cubiertos. Ventilar y permitir la entrada de sol en la casa, las oficinas y en todos los lugares cerrados. No quiera usted hacerse el valiente.

Mantener limpias las cubiertas de cocina y baño, manijas y barandales, así como juguetes, teléfonos u objetos de uso común. En caso de presentar un cuadro de fiebre alta de manera repentina, tos, dolor de cabeza, muscular y de articulaciones, se deberá de acudir de inmediato a su médico o a su unidad de salud.

Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura. Comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C (zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña). Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Evitar exposición a contaminantes ambientales. No fumar en lugares cerrados ni cerca de niños, ancianos o enfermos. Acudir al médico inmediatamente si se presentan los síntomas.

Las autoridades sanitarias nos dicen que “MANTENGA LA CALMA ANTE LA ALERTA DE BROTE DE INFLUENZA, SIGA TODAS LAS RECOMENDACIONES QUE AQUÍ SE INDICAN. PARA MÁS INFORMACIÓN LLAMA AL 01800-123-10-10 O CONSULTA www.salud.gob.mx

Entre todos podemos salir adelante.

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