Augusto Solórzano López/ASICh
El Dr. Adrián Ruiz de Chávez, consejero de la Unión Social de Empresarios de México, propone tanto a empresarios de Chiapas como a los “presidenciables” fortalecer el tejido social de México “desde abajo”, por lo que la Coparmex prometió una Agenda que genere responsabilidad social y un capital financiero que reanime la economía en general.
Acompañado del Javier A. Utrilla Parrilla, Presidente del Centro Empresarial de Chiapas y de Manuel Ramos, Presidente del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Indosoc) en Chiapas, habló de varios temas como el “el horror del desempleo que se paga con violencia”.
El gran tema mundial –dijo- es cómo hacemos para que la economía realmente sirva a las personas, porque la pura generación de valor económico no se está traduciendo en valor humano y en valor social agregado en el planeta.
Eso es lo que mantiene a “los indignados”, marchando y protestando en más de 82 países. Opinó que para encarar ese fenómeno la empresa de negocios puede ser la institución clave de la sociedad moderna.
“Así que hay que hacer algo más desde el ámbito empresarial realmente para promover el bien común”, es decir, “que las empresas no tienen que servir solo al capital, sino, también a las personas y a la sociedad”.
El asunto que plantea el Dr. Ruiz de Chávez es salir de los viejos esquemas de “comprar barato y vender caro” y convertirse en un agente transformador de la sociedad para lograr el bien común partiendo de una tarea económica.
Considera como un tema de conciencia la relación obrero – patronal, para impulsar por ambos lados el crecimiento empresarial y terminar con los bajos salarios, escaso rendimiento de los trabajadores y abatir el desempleo.
Propone cuidar los distintos tipos de capital no solo el financiero, sino también el recurso humano, el comunitario o social, el capital de una buena reputación de las empresas, capital político y de gobernantes honestos, porque:
“Atentar contra cualquiera de esos capitales es una estupidez, es un manera de pensar mal y de no ver más allá de la nariz, es mejor ser responsable, solidario honesto y cuidadoso del bien común o sea, un asunto de valores”.
El consultor en finanzas estima como “un horror el tema del desempleo y hay que hacerse cargo de él”, se ha perdido el interés por crear empleos cuando en tiempos pasado ese era el objetivo “crear empleos”.
“Las presiones exageradas por ser competitivos o por levantar la productividad le están pegando al empleo; eso le está pegando a la sociedad en el mundo y por eso ocurre el asunto de los indignados en buena medida”
Dice: “El trabajo no es una mercancía, no es algo que se compre y se venda según las leyes del mercado. El trabajo es un derecho humano fundamental (más claro) ocuparse de crear fuentes de trabajo sustentables o durables”.
“El desempleo se paga con delincuencia, se paga con violencia (y si bien es cierto que aquí –añade- no hay “indignados”) pues claro que sí hay, nada más que (en México) les llamamos sicarios”.
Lo que nos salva en México es la economía informal y los migrantes, pero, la economía formal tiene grilletes mortales; urge fortalecer el mercado interno. Urge que el estado no sea el principal cliente y empresas más prósperas.
El objetivo es tener en Chiapas y en México “una sociedad más humana, más justa y más sustentable”. ASICh
