Debido a que la producción, el comercio y el consumo de drogas se han convertido en un problema de salud pública de alta relevancia, los diputados María Dolores del Río Sánchez, Gloria Luna Ruiz, Miguel Antonio Osuna Millán,presentaron una iniciativa con proyecto de ley con la que se modifica la Ley General de Salud y por la que se crea la Ley General contra las Adicciones.
Luna Ruiz, señala que el panorama hoy en día es preocupante, el Consejo Nacional contra las Adicciones, estima que actualmente en México hay tres y medio millones de personas de entre 12 y 65 años de edad, que “experimentan” con alguna droga, “la producción, el comercio y el consumo de drogas se han convertido en un problema de salud pública de alta relevancia, es necesario que la sociedad mexicana enfrente el problema de manera sistemática en todos los frentes y en todos los niveles, es un hecho que mientras exista el consumo se continuará sosteniendo la rentabilidad de la producción y el comercio de sustancias o productos adictivos. Sin embargo, resulta imprescindible que los legisladores asumamos nuestro papel en esta ardua lucha contra las adicciones”.
Por lo que la iniciativa presentada por los legisladores federales, pone especial énfasis en la intervención de carácter educativo como un elemento fundamental para la prevención y para la rehabilitación. Aunado a ello, deberán prevalecer las acciones de comunicación educativa; educación para la salud; prevención y detección temprana.
Y es que el consumo de drogas es mayor en las generaciones más jóvenes, en comparación con lo que ocurría en las previas: sólo 3.6 por ciento de las personas que nacieron entre 1942; el índice aumenta a 5.7 en la generación nacida entre 1957 y 1971; en la nacida entre 1972 y 1983 aumenta a 7.7 y disminuye a 4.9 en la nacida entre 1984 y 1996.
La legisladora chiapaneca, destaca que un elemento muy importante es que se conceden facultades y obligaciones en la materia, a la federación, a las entidades federativas y al distrito federal, con lo que se pretende generar un esquema nacional de acciones contra el consumo de sustancias adictivas, que ha crecido en los últimos veinte años de manera exponencial, “además de confrontar los valores familiares y la efectividad de la educación familiar, sacudiendo a las sociedades y a los gobiernos, se perfila como un reto de gran importancia por superar, sobre todo en cuanto a recursos e infraestructura de atención se refiere”, expuso.
Esta propuesta de ley general plantea un capítulo específico de los establecimientos para el tratamiento, atención y rehabilitación contra las adicciones, con la finalidad de establecer que los prestadores de tales servicios lo hagan con estricto respeto a la integridad física y moral de los usuarios, para lo cual las autoridades sanitarias de las entidades federativas se encarguen de la capacitación continua de los responsables de las comunidades terapéuticas.
Reconoció que si bien este grave problema de salud pública ha recibido una atención especial por parte del gobierno federal, tanto en el combate a la oferta de sustancias sicoactivas como en el de reducción de la demanda, a través de acciones informativas de promoción de la salud y de prevención, y destacan también, instrumentos jurídicos en la atención de las adicciones, urge y es necesario la creación de una ley contra las adicciones
Agregó que, desde finales de los años sesenta e inicios de los setenta del siglo pasado, surgieron instituciones y programas gubernamentales, así como algunos organismos privados que atendieron los problemas de adicciones; fue relevante el surgimiento de los Centros de Integración Juvenil de los cuales se cuenta con más de 100 unidades operativas, además de algunas unidades especializadas del sector salud y numerosas clínicas privadas, hasta totalizar alrededor de mil 730 centros de atención. ASICh
