Por Rosalino Ortiz
DOMINGO DE ¿SORPRESAS?
A estas alturas ya no es sorpresa ver que los precandidatos repartan despensas por donde quiera y a la hora que sea, sin que sean vistos o sancionados por las autoridades electorales. Como se sabe, deben cuidarse los tiempos y las formas, pero algunos de los que pretenden llegar a puestos de elección popular, aprovechan esa debilidad de los “sancionadores” y a base de presentes (playeras, gorras, despensas, etc), buscan ganar adeptos para su causa. Menos mal que los ciudadanos han adoptado otra actitud o postura. Es decir, reciben hoy presentes de uno y al otro día están con otros candidatos, listos a recibir también presentes de éstos, demostrando con ello que ya no los toman por sorpresa, sino al contrario. Total, a la hora del voto nadie se da cuenta para quién es el sufragio.Que los funcionarios de Chiapas Mayab hayan anunciado que cancelaban todo tipo de operaciones ferroviarias en la Costa de Chiapas, no fue una sorpresa, pues desde el mismo momento en que empezaron a llevarse todos los vagones por carretera, se supo que marcaban con ello la retirada. Es decir, “le sacaron” al fuerte gasto que se tiene qué hacer para rehabilitar las vías y puentes, no obstante que mucha de esa responsabilidad la tiene la propia Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Afortunadamente, y esa sí fue una buena sorpresa, que el gobierno estatal intervino de inmediato para decir que sí habrá rehabilitación de la infraestructura ferroviaria. Y cómo no va a ser así, si el tren es parte de la comunicación y enlace con Centroamérica, más ahora con los tratados entre países de esa área y México.
Lo que sí ha sido sorpresa es que el gober precioso (este sí), tal como lo catalogan varias chiquillas, ya haya dejado plantados en una, dos, tres, cuatro y parece que hasta en cinco ocasiones a los tapachultecos. Primero fue en unos actos en la FIT, luego con los ancianos del “Amanecer”, después en el Campestre durante el informe de avances de la reconstrucción, etc. Juan Sabines Guerrero se apresuró a aclarar que su falta había obedecido a que el avión presentó fallas. Bueno, está muy largo el tirón como para pedirle que, aunque sea a pie o en el lomo de un buen cuaco, pero que llegue a la Costa, a Tapachula, donde ya goza de mucha estimación gracias al trabajo y esfuerzos que ha hecho a favor de los chiapanecos. Pero, cuidado.
Por otra parte, se han empezado a escuchar voces en el sentido de que la obra de reconstrucción realizada durante el 2006 (porque en los dos últimos meses y días del año 2005, prácticamente no hubo nada) sea investigada a fondo porque, al parecer, hay dudas en cuanto a la cabal aplicación de recursos. Ya no es sorpresa que grupos de ciudadanos levanten la mano protestando ese asunto, ya que fue muy evidente que hubo engaño durante la pasada administración estatal, la que habló pomposamente de un alto porcentaje de avance, y resultó que en algunas áreas o lugares, ni siquiera se había empezado a trabajar. Lo que sí es cierto es que esos pronunciamientos pablistas, tomaron por sorpresa a los costeros y no oportunidad hubo de protestar allí, en ese mismo acto.
Para la selección mexicana de fútbol ya no es sorpresa que equipitos del área de Concacaf se le pongan al brinco, o que les ganen, como ocurrió con Honduras y Estados Unidos durante la Copa de Oro. Tampoco es sorpresa que le ganen a Brasil, como lo fue el pasado miércoles en la Copa América. Sale a cuento porque la selección mexicana, sea quien sea su director técnico, casi siempre ha sido así: pierden con pequeños y ganan a los grandes debido más que nada a la falta de estabilidad, de presencia, de poder. Lo que sí ya no es sorpresa es cuando se dice que México dejó de ser el “Gigante del Norte”. Como quien dice, otros han avanzado, en tanto los Aztecas no pasan de allí. Ganar una Copa América sería novedad y sorpresa, pero sería tanto como pedirle peras al olmo.
