PRIMERA FILA

Por Rosalino Ortiz

LA INDIFERENCIA

Ha sido costumbre y hasta parece una norma, que todo aquel político o autoridad que llega al poder, lo abruma la indiferencia y se olvida de inmediato de quienes los apoyaron, o se olvida de aquellos terrenos donde nació. La ingratitud, la soberbia y la prepotencia empiezan a ser su signo y su caracterización. Sale a cuento ese rollo porque apenas, el sábado 22 de agosto, el quinto regidor del ayuntamiento de Tapachula, Samuel Alexis Chacón Morales, dejó plantadas a las autoridades del Centro Universitario Interamericano del Pacífico (CEUNI) al no acudir a la ceremonia de graduación de la generación 2005 – 2009 de licenciados en Ciencias de la Comunicación, licenciados en Sistemas Computacionales y licenciados en Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Allí, el joven priista era invitado de honor, lo mismo que el alcalde Ezequiel Orduña Morga, sólo que éste tuvo que atender al secretario general de gobierno Noé Castañón León que estuvo en Tapachula esa mañana, y por eso no pudo asistir. Pero en el caso de Chacón Morales, es muy diferente porque éste es precisamente el de la Comisión de Educación del ayuntamiento tapachulteco, y la ceremonia de graduación mencionada entra en ese apartado, o es parte de su chamba, es parte de su representatividad.
Pero hay otras causas más fuertes. Resulta que el quinto regidor, desde el inicio de su cometido como tal, ha sido promocionado por toda la geografía municipal, como si hubiera una orden en ese sentido. Por eso, no hay quien no sepa que el objetivo del citado regidor es la diputación local por la zona baja de Tapachula, y es esa la razón por la cual lo promocionan por donde quiera.
Sin embargo esta vez falló. Lleno de indiferencia, Chacón Morales no fue a la citada ceremonia. ¿Las causas? Quién sabe, a lo mejor pudo haber considerado que el CEUNI era poca cosa para él, o que el hecho de que esa institución entregara a otra generación de profesionales, es un asunto que no importa o que no vale en Tapachula. Hasta puede pensarse que la educación no le importa en lo absoluto.
Lo malo es que, mucha gente se dio cuenta de la indiferencia de Chacón Morales (o de las autoridades), y eso lo van acumulando hasta creer que a los políticos o a las autoridades en general, les vale un gorro la educación. Estos señores la atención la centran en otros asuntos y al ramo de la educación lo dejan al último, como que si no fuera importante en el desarrollo de las comunidades.
Y eso que supuestamente Samuel Alexis va a necesitar de esa gente, si es que sigue con el objetivo de buscar la diputación local de la zona baja de Tapachula. O al menos que sienta que ya la tiene ganada y que basta con su ejército de jóvenes porristas y batuqueros para llegar a las mieles de la diputación. Eso cree.
Por cierto y aprovechando el viaje, no se sabe si la población está enterada que el citado regidor tiene incrustado en la nómina del ayuntamiento tapachulteco, a un buen número de ese grupo de porristas y batuqueros. Cierto, trabajó ese grupo en campaña, y había que ser recíproco en ello y corresponderles, pero como que se les fue la mano porque esos muchachos abruman y engrosan las erogaciones.
Y es que, el quinto regidor sabe que mantenerlos en nómina, es una buena estrategia para sus aviesos fines, ya que muy pronto los va a necesitar cuando inicie campaña rumbo a la diputación por la zona baja de Tapachula. Van a ser, esos muchachos, el ejército que trabajará a favor de Samuel Alexis, con cargo al ayuntamiento, desde luego, porque alguien tiene que pagar eso.
A propósito, ahora que el alcalde tapachulteco dijo que habría que apretarse los cinturones y que, incluso, habría la necesidad de dar de baja a algunos “juncionarios”, allí estaba la clave. Para qué ir tan lejos, si el corte o recorte de personal pudo haber venido por ese lado. De veras, para los que tienen acceso a las cuentas, saben perfectamente el gasto exagerado que hacen para cubrir los emolumentos de los porristas y batuqueros y hasta de edecanes que sirven a Chacón Morales.
Por esas razones, la gente no entiende cómo alguien como el quinto regidor, que quiere llegar más lejos, desde temprano saca a relucir su baja catadura, y no apoya a la educación; alguien que tiene un compromiso como autoridad, no cumple cuando se le invita; alguien en quien confía la gente, demuestra su indiferencia.
Y que quede claro, esta no es una queja del CEUNI, porque a los señalados luego les da por buscar responsables. La gente del CEUNI simplemente aguantó la indiferencia y punto. Con Chacón Morales o sin él, de todas maneras, el CEUNI entregó a otra generación de profesionales, y eso es lo que cuenta para ellos (rosalino_ortiz@yahoo.com.mx).

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