PRIMERA FILA

Por Rosalino Ortiz

LOS NUEVOS ATARRAYAZOS

Gabriel Gutiérrez Ávila se dio tiempo este miércoles para visitar algunos medios e informar, personalmente, de todo lo que hace la Secretaría de Pesca y Acuacultura a su cargo, a favor de los pescadores de la entidad. Los recursos, los recursos es lo grueso del tema, porque hay interés del gobierno del estado por apoyar a todos los grupos o cooperativistas pesqueros. Pero no como antes, que era algo así como “Solidaridad”, es decir, “solo dar y dar”, y no había preocupación (de nadie) porque esos apoyos realmente fueran capitalizados y que los mismos sirvieran para hacer crecer la actividad pesquera. No, ahora es otro rollo. Y es eso precisamente lo que explica Gutiérrez Ávila.
El objetivo es claro. Esta vez no se trata solamente de buscar, conseguir y entregar los recursos, sino también está inmerso el deseo porque esos recursos sean bien aprovechados y que los mismos no se desvíen o vayan a dar a un fondo perdido (como ocurría anteriormente). El Secretario de Pesca y Acuacultura, por lo tanto, ha tenido que estar pendiente para que se cumplan esos objetivos pero además, ha tenido que caminar con su equipo de trabajo para llegar a todas las regiones de la entidad (Norte, Fraylesca, Istmo Costa, Soconusco, Centro, Selva, Fronteriza) y meter en esa dinámica al mayor número de pescadores o de grupos pesqueros. Obvio, es otra forma de cómo tirar los atarrayazos. Son otros tiempos que está viviendo la pesca.
La tarea no es fácil. Sin embargo y tomando en cuenta la potencialidad de Chiapas, es que el gobierno estatal a través de Pesca y Acuacultura, trata de fomentar esta actividad y aprovechar los enormes recursos con que se cuentan. Allí están, por ejemplo, los 260 kilómetros de litoral y una zona exclusiva de explotación de 87,884 kilómetros cuadrados, entre mar territorial y plataforma marítima continental; además de un sistema de lagunas que comprende 75,828 kilómetros cuadrados, y 110 mil hectáreas de aguas continentales. Asimismo, están las 23,525 hectáreas de planicie costera y en especial las tierras salitrosas aledañas a los sistemas lagunarios, las cuales están consideradas como áreas con potencial para desarrollar la acuacultura.
Así que, no están equivocados si desean hacer crecer la pesca en Chiapas, pues las condiciones están dadas, y sólo es cuestión de que los actores pongan toda su capacidad y voluntad en escena para poder desarrollar los grandes objetivos que el gobierno de Juan Sabines Guerrero ha trazado para esta entidad y sus habitantes. Gutiérrez Ávila lo sabe, por eso aplica todo su esfuerzo en los diversos programas que tiene establecidos esa secretaría. Y precisamente en la acuacultura, la llamada rural, es donde ha encontrado una rendija excelente como una estrategia para hacer crecer la economía de numerosas familias, con un desarrollo responsable y que impacten en el ingreso e incluso en la alimentación de esos grupos.
Otro asunto que motiva a Gutiérrez Ávila es la posibilidad de hacer autosuficientes a los grupos pesqueros, razón por la cual los está metiendo a la mecánica de los cajas de ahorro, con la finalidad de que vayan tomando conciencia de la necesidad de saber administrar sus recursos, de ser responsables en su manejo, de tener lo suficiente para encarar nuevos retos, todo ello sin que el gobierno deje de apoyarlos con lo necesario. Es decir, la Secretaría de Pesca y Acuacultura busca la corresponsabilidad de los pescadores, pero también porque va implícita la posibilidad del crecimiento de esta actividad, tan muy de Chiapas, tan muy de la Costa.
Por otro lado, también está la pesca ribereña la cual se desarrolla en 75 mil 828 hectáreas de sistemas lagunarios estuarinos ubicados en 11 municipios de la Costa de Chiapas. Por su importancia destacan los denominados Mar Muerto, en los municipios de Arriaga y Tonalá; Cordón Estuárico y La Joya-Buenavista, en el municipio de Tonalá; Los Patos – Solo Dios, Carretas Pereyra, Agostaderos de Pijijiapan, en el municipio del mismo nombre; San Nicolás, en el municipio de Mapastepec; Chantuto Panzacola, en el municipio de Acapetahua; El Hueyate, Cabildo Pozuelos y Suchiate en los municipios de Huixtla y Suchiate, respectivamente. Para estos casos, al decir de Gutiérrez Ávila, la secretaría a su cargo apoya a los grupos pesqueros o sociedades cooperativas de Producción Pesquera, lo que ha motivado que hoy cuenten con más oportunidades.
Es obvio pensar que en todos los programas, el gobierno del estado ha hecho una magnífica inversión (como no se había hecho anteriormente), con tal de hacer crecer esta actividad y sirva para el desarrollo de las comunidades. La mesa está puesta. Ahora toca a los pescadores de Chiapas a que respondan a esas facilidades, a esas oportunidades que les está dando el gobierno de Juan Sabines Guerrero. Ojalá que “pesquen” la idea, que la hagan suya y que respondan con trabajo. rosalino_ortiz@hotmail.com

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