PRIMERA FILA

Por Rosalino Ortiz

LOS ANALFABETOS DE CHIAPAS
De acuerdo a datos del año pasado, Chiapas tiene el “honroso” primer lugar en analfabetismo, con la nada despreciable cifra de 560 mil 430 analfabetos. De ellos, 204 mil 371 son hombres y 356 mil 59 mujeres. Por supuesto que los mayores índices corresponden a las zonas indígenas, como Mitontic, Sitalá, Aldama, Chamula y Zinacantán, entre otros, que es donde está más marcada la marginación, pero eso no quiere decir que las demás regiones de Chiapas estén salvadas. No, nada de eso, ya que el analfabetismo prácticamente es en toda la geografía chiapaneca. Si bien es cierto que las lenguas indígenas dificultan un tanto la alfabetización (uno de cada cuatro chiapanecos habla lengua indígena), también se debe aceptar que el grado de marginación, la pobreza, la separación de algunas comunidades con los núcleos poblacionales con más desarrollo, hace más pesada la posibilidad del aprendizaje de la lectura y la escritura. Claro, las autoridades han tenido mucho qué ver en esta situación porque tal vez, no le han entrado con verdadera dedicación a reducir estos índices de analfabetismo que no hablan bien de Chiapas.
Ahora bien, al alto índice de analfabetismo que existe en Chiapas, hay que sumar otro grave problema: cientos o miles de niños que ya concluyeron la educación primaria, resulta que no saben leer, escribir, sumar y restar correctamente, lo que indica un pobre aprendizaje de lo más elemental, ya no digamos si se habla de las demás ciencias, las que de por sí complican un poco más el asunto. Quiere decir entonces que, aunque haya un buen número de chiapanecos con primaria, eso no indica que salven la situación tan pobre que vive esta entidad en cuanto al ramo de la educación.
Asimismo, es obvia la falta de conocimientos de personas adultas que, aunque hayan cursado la primaria e incluso la secundaria, no cuentan con los datos o la documentación que les permita estar al día con el resto de la población. A eso se debe que cuando se les pregunta de la historia de México como la Independencia, la Revolución, el Porfiriato, algo relativo a los héroes nacionales o cuestiones de la Bandera o el Himno Nacional, dudan para contestar o de plano, no saben nada. Y aquí entra también la gente adulta.
Y es que, hoy en día, la gente está más preocupada por subsistir que en educarse. Los padres de familia primero piensan en qué van a comer en el día antes de pensar en otras cosas. Claro, se hace referencia a los sectores pobres o populares, que es donde más impera la difícil situación que atraviesas esos núcleos poblacionales. Cierto, los sectores poderosos, acaudalados o con solvencia económica, no tienen ningún problema. Pero no se puede decir lo mismo de aquellos padres de familia que para subsistir, apenas ganan el salario mínimo, y eso con familias numerosas en muchos de los casos.
Como se puede ver, el panorama no es nada halagüeño. En primer lugar, azota el fantasma del analfabetismo, y en segundo, el poco aprendizaje en el nivel primaria y secundaria. Lo peor es que la mala preparación de los educandos no es privativa de las zonas indígenas, sino de todo Chiapas, y aquí si no se escapa la Costa o el Soconusco. Lo malo de todo es que en ocasiones pasadas, las autoridades engañaron a la gente al decirle que se estaba trabajando en ese rubro y que el problema del analfabetismo era cosa del pasado. Apenas en la pasada administración estatal así lo dijeron pomposamente.
Ahora, habría qué esperar a que el actual gobierno, el de Juan Sabines Guerrero, se ponga las pilas y que de las palabras, realmente vaya a los hechos. Claro, el trabajo no será fácil porque son muchos, muchísimos tal vez los años van de rezago en estas cuestiones. De manera que tendrá que hacerse un gran esfuerzo si es que se quieren abatir estos índices que hablan muy claramente de la pobreza que se vive en todo Chiapas. No será posible desterrar todo el atraso, pero cuando menos, se puede hacer el intento por bajar esos desgarradores porcentajes.

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