Con la finalidad de obtener una mayor ganancia en la calidad y productividad de los bosques de la región, la Gerencia Estatal de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) en Chiapas, plantó este fin de semana los primeros árboles del huerto semillero clonal de la especie pino oaxacana, ubicado en el Ejido Juznajab de Comitán de Domínguez.
El titular de la Conafor en Chiapas, Juan Antonio Sandoval Flores, señaló que “dentro de su estrategia de mejoramiento genético, la CONAFOR impulsa proyectos para el establecimiento de huertos semilleros clonales en los estados de Veracruz, Chiapas, Durango, Oaxaca y Puebla, donde se trabaja con propietarios de predios particulares, ejidatarios, autoridades de los tres órdenes de gobierno así como con instancias educativas y de investigación”.
Con una inversión cercana a los 1.5 millones de pesos y capacitación especializada, en Chiapas, los Ejidos Coapilla, municipio de Coapilla y Juznajab, municipio de Comitán, vienen preparándose desde 2011, para realizar las actividades de mejoramiento genético, que concluyen su primera etapa con el establecimiento en campo de los huertos semilleros clonales, siendo estos dos proyectos los primeros de su tipo en la Entidad.
Este fin de semana fueron plantados los primeros árboles de 2,070 clonados o injertados que serán establecidos en su totalidad en Juznajab, y de los cuales se espera obtener en 6 u 8 años, aproximadamente, la primer cosecha estimada en dos mil kilos de semilla mejorada, y de ahí sucesivamente se seguirán obteniendo cada dos años, que es cuando los pinos dan semilla.
Sandoval Flores detalló que actualmente el kilo de semilla de pino cuesta 2 mil pesos, sin embargo, el costo de un kilo de semilla mejorada genéticamente puede llegar a ser superior a los 5 mil pesos, por lo que se podría incursionar en ese nuevo mercado.
El titular de la Conafor refirió que de las semillas mejoradas que se obtengan se producirán plantas de excelente calidad adaptadas a las condiciones locales del ejido. Los excedentes se pondrán, a un precio justo, a disposición de comunidades forestales aledañas que tengan condiciones similares al sitio, mientras que, los beneficios económicos para los ejidatarios dependerán del alza en la demanda y cotización en el mercado ya sea de semillas o de plantas mejoradas.
Juan Antonio Sandoval, enfatizó que “para los ejidos, plantar árboles mejorados en sus terrenos, renovará significativamente el potencial de sus bosques, ya que se reducirán los períodos de corta, se incrementará el volumen maderable por hectárea, se obtendrá madera de mejor calidad, se incrementará la productividad del sitio y, por consiguiente, los terrenos forestales aumentarán su rentabilidad”.
La calidad de la semilla mejorada genéticamente es esencial para el éxito de plantaciones forestales, porque proviene de árboles superiores, lo que se traduce en una alta tasa de sobrevivencia y un desarrollo óptimo de los nuevos árboles.
Más allá de lo económico, la formación y capacitación que los ejidatarios han recibido los hace estar preparados para desarrollar las actividades de mejoramiento genético en materia de selección de árboles superiores, selección y colecta de yemas, técnicas de escalamiento, injertación de yemas, podas de raíz, plantación y cuidados del huerto.
El Ejido Juznajab cuenta con permiso de aprovechamiento forestal por parte de la SEMARNAT y se encuentra trabajando actualmente su segundo refrendo; está conformado por 240 ejidatarios, considerados como gente muy comprometida.
El convenio celebrado entre la Conafor y el Ejido Juznajab consideró la selección de 100 árboles con las mejores características fenotípicas encontrados en sus áreas forestales; la extracción de 40 yemas de cada uno de ellos; y la injertación (o clonación) en 3,000 plantas patrón de Pinus oaxacana. Tras las actividades complementarias de injertación en el huerto semillero clonal, se obtuvo el 70% de sobrevivencia de los injertos, quedando 2,070 arbolitos clonados, de los cuales ya se inició su plantación en campo. ASICh
