Con el objetivo de prevenir la violencia entre la comunidad juvenil, el Instituto Estatal de la Juventud (IEJ) dará una plática de prevención de la “Violencia en el Noviazgo” a los alumnos de la escuela Secundaria Joaquín Miguel Gutiérrez ubicada en la Capital del Estado.
La violencia en el noviazgo, es muchas veces imperceptible para la mayoría de la población adulta, pero sin embargo es más común de lo que se quisiera.
Según la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones del Noviazgo 2007 (ENVINOV), informa que existen tres diferentes tipos de violencia que se presentan en una la relación: la violencia física, psicológica y sexual.
De manera que, en la violencia física, se dan manifestaciones violentas que van desde un empujón, pellizcos, jalones de cabello hasta estallidos que pueden atentar contra la salud física e incluso la vida de la persona violentada.
La violencia psicológica, se caracteriza por manifestaciones o actitudes que dañan la estabilidad emocional, este tipo de abusos pueden ser verbales y no verbales como: gritos, tonos de voz, miradas, manipulaciones, chantajes, amenazas, burlas, entre otras, las cuales van mermando en la persona violentada su auto estima hasta dominarla.
En tanto, la violencia sexual, es todo comportamiento de connotaciones sexuales que atentan contra la integridad e intimidad del abusado como son los besos forzados, piropos incómodos, pedir la “Prueba de amor”, tratar de manipular y controlar el cuerpo de la otra persona sin su consentimiento e incluso llega a la violación sexual.
Desafortunadamente en las relaciones violentas de noviazgo, se origina un ciclo de violencia caracterizado por estos tres puntos:
• Acumulación de tención (malestar permanente y en aumento).
• Episodio agudo (estallido).
• Reconciliación (arrepentimiento y promesas de “No volverlo hacer”).
Sin embargo, desafortunadamente este ciclo se vuelve a repetir, pues la violencia “Se aprende, se acepta y se repite”.
Por ello, los padres de familia deben de poner especial atención cuando su hijos dan señales de introversión o aislamiento de sus amigos habituales, cuando presentan trastornos de sueño, alimenticio, de carácter o de higiene, miedo, ausentismo escolar, depresión, manifestaciones extremas de suicidio, moretones o “Accidentes” recurrentes, baja de rendimiento escolar o laboral y adicciones, ya que estos pueden ser indicios de estar siendo víctimas de violencia.
Asimismo, los jóvenes deben saber que las relaciones se vuelven violentas cuando uno de los implicados en la relación o los dos, controlan las actividades de su pareja, invaden espacios personales, supervisan y/o alejan a sus amistades, controlan su forma de vestir, tienen celos excesivos e irracionales, cuando amenazan con dejar la relación o de suicidarse si van permitiendo estas acciones, como también, revisar el celular, correo electrónico y pertenencias del otro, cuando se tiene miedo de las reacciones del otro ante cualquier situación, o cuando ejercen presión para tener relaciones sexuales.
Con base a estas situaciones, el Instituto Estatal de la Juventud trabaja arduamente en la creación de una nueva cultura libre de violencia, pues la violencia en el noviazgo se puede padecer en todas las edades y en todos los estratos sociales.
Orientar a tiempo para frenar la violencia en el noviazgo puede salvar la integridad física y la vida del joven violentado. ASICh
