Política Al Margen

Por Jaime Arizmendi

*Chuayffet y el Arranque de la Cruzada Anti-Gordillo

*Alguien Debe Poner Orden en el TSJDF

Argonmexico / ¿Qué epitafio quiere que le ponga en su tumba?… Nueve años después de la pugna Gordillo-Chuayffet que destronó del liderazgo de la diputación priísta a la profesora y la expulsó del PRI, la confronta reaparece y, en condiciones todavía más desfavorables para la dirigente magisterial; porque es el ahora presidente, Enrique Peña Nieto, quien se propone cerrarle el paso a la vieja estrategia de orquestar la política educativa del país desde el SNTE.

Peor aún para la “maestra”, esta tarea le tocará hacerla efectiva ni más ni menos que al nuevo secretario de Educación Pública, Emilo Chuayffet Chemor, quien sin más preámbulos ya expuso tajante que hoyAñadir un evento para hoy por hoyAñadir un evento para hoy, la sociedad reclama que se cumpla con lo dispuesto en la Carta Magna y que la autoridad educativa sea la que diseñe y ponga en práctica la política de la educación.

Sí, repuso el político mexiquense: escuchando a todos los sectores sociales, y no sólo a un determinado grupo (el SNTE). Incluso recordó que el jefe del Ejecutivo tiene en la educación uno de los cinco ejes centrales de su gobierno, y pretende alcanzar a través de ella bases sólidas para el desarrollo del país; al destacar la importancia de la calidad, cobertura, estructura y pertinencia educativa, como del retorno de la rectoría del Estado en materia política.

Pero vale revisar lo sucedido el 9 de diciembre de 2003 en el Café Balmoral del Hotel Presidente Intercontinental, donde Elba Esther Gordillo acostumbraba a celebrar sus encuentros privados, y no tanto.

Según publicó La Jornada bajo la firma de los distinguidos colegas Roberto Garduño y Enrique Méndez, en medio de la disputa por la coordinación del grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, sentada frente a Emilio Chuayffet, Elba Esther Gordillo le soltó: Licenciado, ¿qué epitafio quiere que ponga en su tumba?

La frase se conoció porque después del encuentro Chuayffet se la contó a diputados de su propio partido y del PRD. Explicaba el enfrentamiento entre él y la maestra, luego que ésta fue destituida de la coordinación de la bancada tricolor, por su insistencia en imponer el acuerdo entre ella, Vicente Fox y Marta Sahagún, para aplicar el IVA a los alimentos y medicinas.

“Dicho plan había sido fraguado en sucesivas visitas de Gordillo a Los Pinos, donde se le entregó la propuesta que posteriormente ella y sus operadores políticos presentaron a la bancada tricolor en una exhacienda en Naucalpan, estado de México”.

Ante el repudio de los legisladores, el grupo cercano a Gordillo propuso otras alternativas: un Impuesto a la Producción y al Intermediarismo (IPI) o un “Impuesto de Control” del 8 por ciento. Según los planes de Fox, aunque los más pobres llevaran la carga de esos impuestos, “se les devolvería el IVA completito y copeteado en programas sociales”.

Previamente, durante una reunión con la bancada, la maestra acusó a Emilio Chuayffet de atacarla porque no le cumplió intereses personales. ¡Respeto a don Emilio!, gritaron los diputados. Chuayffet se incorporó y a gritos pidió el micrófono: “Leí sus declaraciones del lunes (24 de noviembre), en las que usted dice que es la única que está por México, y nos pone a nosotros como traidores, y así se infiere de sus afirmaciones.

“¡Aquí las tengo grabadas! Pero usted sólo satisface a nuestros opositores. Y nosotros ya no estamos dispuestos a admitir que usted diga que no estamos con México. Quiero decirle que con Beatriz Paredes había cuando menos dos reuniones, antes de cada sesión, y eran informativas. ¡Yo soy un buen diputado, aunque no sea coordinador ni presidente de una comisión! Es una falta de respeto de usted que nos diga que quien está con México es sólo usted. Diputada, ¡ya no la queremos!”

Por el tono de la reunión, el ahora exdirector del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes, quiso acercarse a Chuayffet, pero José Rangel –hoyAñadir un evento para hoy de nueva cuenta diputado– lo retiró de un empellón. En ese momento se marcó la suerte de Elba Esther Gordillo, quien fue removida de la coordinación de la bancada priísta y luego, expulsada de las filas de ese instituto político.

Aun así, en aquel 2003, Chuayffet y Gordillo se reunieron en el Balmoral antes de visitar a Fox y Sahagún en Los Pinos, para discutir la aprobación de una andanada de impuestos, incluida una tasa de 25 por ciento del ISR a pensiones, el IVA a compra de viviendas nuevas y más; pero no se presentó ante la Cámara de Diputados.

Entonces, Elba Esther Gordillo Morales ya había sido destituida por 118 de los 122 integrantes del Consejo Político Nacional del PRI; incluso por los gobernadores de su partido. Cierto, El carbón que ha sido brasa, fácilmente vuelve a arder…

Justicia ciega, ¿No, sólo ve hacia un lado?… Ante la irritación social, el 1 de diciembre más de 70 jóvenes autodenominados “anarcos” provocaron desmanes y daños en propiedad ajena, incluso lesiones a policías y clientes de negocios literalmente asaltados. Las autoridades capitalinas detuvieron a 69 en flagrancia, portando artefactos explosivos, hasta granadas de fragmentación. Cámaras de video-vigilancia de la Ciudad, aportaron los elementos suficientes que inculpaban a los agresores.

Pero una semana después, pese a contar con las evidencias para ordenar las remisiones por la violación a la paz social, asociación en pandilla, daños a terceros y lo que resultara, los jueces del caso sorprenden a propios y extraños al dejar en libertad a 56 mozalbetes, aunque las periciales estaban en su contra.

Edgar Elías Azar, quien preside el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, parece haber tomado vacaciones en una isla lejana del 1 al 9 de diciembre, pues no vio en las televisoras nacionales y extranjeras los disturbios de los “jóvenes inadaptados”; dejó hacer y dejó pasar las pruebas, al permitir que sus jueces 11 y 47 de lo penal, liberaran a los responsables, ante la consecuente indignación popular.

Por falta de castigos severos, esta vez atribuidos al poder judicial capitalino que no consideró las pruebas presentadas por la autoridad judicial; los “liberados” seguramente volverán a cometer ilícitos.

Más aún, el ombudsman de la capital del país, Luis González Plascencia, también se fue de vacaciones con Elías Azar. Tampoco él vio las agresiones difundidas una y otra vez en medios de comunicación y en las redes sociales. Como siempre salió en defensa de los infractores que a sus anchas quebrantaron la paz social. Con éstos amigos, la sociedad para qué quiere enemigos…

jarizmx@yahoo.com.mx y argonpolitico@gmail.com

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