Por Jaime Arizmendi
*Pierde el País 130 mmdp al año por Accidentes Viales
*Urge se Apliquen las Nuevas Leyes Contra CorruptosArgonmexico.com / ¿Y el conductor designado?… Anualmente, los accidentes viales ocasionan en México más de 24 mil muertes, 750 mil hospitalizaciones, y lesionados graves que necesitarán atención médica durante un año; con un impacto negativo del 1.20 por ciento del PIB; o sea, casi 130 mil millones de pesos tirados a la basura; por lo que se considera no es sólo un problema de salud, sino también económico y social.
Con la preocupación y dramatismo requeridos, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos lo expuso así al intervenir en el Segundo Encuentro Iberoamericano y del Caribe sobre Seguridad Vial, que tiene lugar en la sede de la Cancillería mexicana, en el Centro Histórico, y congrega a funcionarios y representantes de las naciones de habla hispana.
Las pérdidas que dejan como saldo negro los accidentes viales en nuestro país, son también por la atención médica inmediata que se brinda en los servicios de urgencias, tratamiento médico posterior; por los daños materiales y físicos; así como por los costos indirectos que representan las incapacidades de las personas por muchos meses, ya que el no poder trabajar representa una reducción de recursos por productividad.
El doctor Córdova sostuvo que 94 por ciento de los accidentes ocurren en zonas urbanas y seis por ciento en carreteras, por lo que consideró que la estrategia de prevención y atención de incidentes, que es la quinta causa de muerte a nivel mundial, debe implementarse desde el primer nivel de atención.
La atención a dicha problemática requiere de un trabajo multiinstitucional y con cada estado y municipio del país, pues el tema de accidentes no es sólo un problema de salud pública, sino también económico y social. Según las encuestas 53 de cada 100 conductores utilizan el cinturón, pero menos de 15 lo usa el copiloto; y en el caso de los otros ocupantes de un automóvil nadie.
Y aunque sólo 13 por ciento de los conductores manejan sus vehículos bajo la influencia del alcohol a ciertas horas, cuando la mayoría no presentan estado de ebriedad completo; se sabe que el conducir después de ingerir bebidas alcohólicas afecta los reflejos y la capacidad de responder ante una emergencia.
“Muchos de ellos presentaron niveles bajos, pero ese 13 por ciento es una gran cantidad de personas que no hemos tenido a veces la conciencia de que alcohol y volante no se llevan bien”.
La encuesta que se usó además para apoyar las acciones de prevención y de política pública también reveló que sólo 18 por ciento de los automovilistas usan dispositivos portabebés, y alertó que llevar a un niño en las piernas o en el asiento delantero es una acción criminal e inaceptable.
Informó que al implementar la Semana Nacional de la Seguridad Vial, del 9 al 13 de mayo en México, y otras acciones de prevención como el uso del alcoholímetro, se busca lograr la meta que se ha fijado para la región de América Latina de bajar en los próximos 10 años a un 50 por ciento los accidentes viales.
Esta meta representa más de 60 mil personas que salven su vida, para lo cual la Secretaría de Salud trabaja con otras dependencias en una estrategia nacional fortalecida en ciudades y carreteras, además de emitir la declaratoria de México de sumarse a ese plan mundial del decenio e intercambiar experiencias y acciones con otros países.
No obstante, es de anotar que estas políticas de salud no pueden darse de manera aislada, requieren de la participación de organismos, instituciones públicas, privadas y sociales; de las academias, universidades y medios de comunicación; sobre todo, de los jóvenes que son quienes sufren más.
El titular de la Ssa expuso que en México la primera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 39 años de edad son los accidentes, y resaltó el compromiso del país y de 120 naciones de sumarse a la iniciativa de este decenio para reducir los accidentes. Pero, ante la apabullante publicidad de bebidas alcohólicas, cuánto pueden hacer las instituciones contra el abuso y su mezcla con el volante…
Miles de servidores públicos cesados, pero ¿cuántos en prisión?… La corrupción es un proceso regresivo de varias generaciones que han sido permeadas, convirtiéndolo en un tema cultural, acusa la perredista Esthela Damián Peralta, presidenta de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, al señalar que los altos índices de corrupción reportados por Transparencia Mexicana, nos deberían “avergonzar como país” y encarcelar a los servidores públicos corruptos.
Vale anotar que según el organismo no gubernamental denominado Transparencia Mexicana reporta en su medición 2010, que el costo económico de la corrupción en México rebasó los 32 mil millones de pesos, 5 mil millones de pesos más respecto a 2007; lo cual fortalece la desconfianza de la población en sus instituciones.
“Todas las encuestas, nacionales e internacionales, nos ubican cada año en décimas menos de transparencia. Nos debería avergonzar como país, y hacer que trabajemos tres veces más de lo que lo hacemos, así como motivar castigos más enérgicos hacia los servidores corruptos.
“El Ejecutivo federal debe dar muestras claras de que efectivamente está combatiendo la corrupción, metiendo a la cárcel a los servidores públicos de los que tenga evidencia. El problema de la corrupción no tiene que ver con un momento inmediato, con que un día la gente deje de dar mordidas y con eso el país cambie.
“Esto ya forma parte no solamente de lo jocoso del mexicano; forma parte de su cultura, de cómo nos desarrollamos. Es un asunto grave que mina a las autoridades e instituciones”.
Es también de remarcar que el Congreso ya creó y aprobó instrumentos jurídicos para reducir los niveles de corrupción, ahora, sólo falta su aplicación. Y ahí es donde casi siempre, la puerca tuerce el rabo…
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